GRANADA, 3 (EUROPA PRESS)
EL Juzgado de lo Penal 1 de Granada ha impuesto tratamiento psiquiátrico durante un periodo de tres años para un soldado profesional acogido al credo musulmán acusado de llamar a la «yihad» –guerra santa– a través de la web «Youtube», donde colgó vídeos en los que pretendía incitar a la comisión de actos delictivos de carácter masivo entre los seguidores del islam.
El magistrado Manuel Piñar considera que el procesado, de iniciales C.P.R.C., nacido en Granada y de 25 años, padece un cuadro psiquiátrico compatible con esquizofrenia paranoide, agudizado por la obsesión que le generó una supuesta agresión sexual sufrida por su novia en un café-bar de la capital granadina, «lo que le llevó a padecer una merma muy importante de su capacidad de raciocinio para entender el significado del comportamiento desplegado».
La resolución judicial, que absuelve al joven del delito de amenazas contra la población al contemplarse en este caso la eximente de trastorno mental, se produce después de que la Fiscalía ofreciera a la defensa del inculpado la posibilidad que éste se sometiera durante tres años a tratamiento ambulatorio en lugar de ser condenado a cárcel, solicitud que el soldado aceptó y que evitó la celebración del juicio.
No obstante, en la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, se considera probado que C.P.R.C., destinado en la Base Aérea de Armilla, a raíz de lo que él consideraba una agresión sexual que había sufrido su novia en el interior de un café-bar de Granada, procedió a partir del mes de mayo de 2008 a poner a disposición de los internautas en un canal con nombre «Basfard» abierto en la web «Youtube» vídeos elaborados por él a partir de materiales audiovisuales de contenido «yihadista» localizables en Internet.
Mediante estos vídeos, en los que hacía alusiones y llamamientos a la «yihad» contra la ciudad de Granada, y particularmente contra el presunto agresor de su novia y su establecimiento, pretendía «incitar» a la comisión de actos delictivos de carácter masivo entre los que profesaren el mismo credo religioso.
En sus montajes mezclaba fotogramas de decapitaciones y degollamientos de ciudadanos europeos, mutilaciones de occidentales, escenas de ataques con coche bomba a vehículos militares norteamericanos, así como escenas de localizaciones de Granada, además de algunos con la cara del que consideraba el presunto agresor de su novia, la matrícula de su motocicleta, y su domicilio.
CASTIGO PARA GRANADA
Los vídeos eran alojados en un canal que el acusado marcó con el título «Exención de pecado por la masacre de infieles», haciendo algunas otras alusiones de igual carácter extremista-islamista –como el grito de guerra de los «muyahidines»–, todas ellas «destinadas a la incitación a la comisión de atentados contra la ciudad de Granada en castigo por los actos cometidos contra su novia, según su creencia». Este material audiovisual fue visionado 1.805 veces, y el canal en el que se difundió contaba con 210 amigos y estaba suscrito a otros 231 canales de corte igualmente islamista radical.
La Brigada Provincial de Información del Cuerpo Nacional de Policía descubrió tres de estos vídeos en una actuación rutinaria de «ciberpatrullaje», tras lo que se inició una operación de localización del autor del material en el curso de la «Operación Nazarí», que culminó con la identificación, registro domiciliario y detención del acusado, que poseía una pistola detonadora semiautomática.
Para el titular del Penal 1, los vídeos colgados en Internet generaron en los usuarios de la red el «serio temor» a hallarse ante un llamamiento a radicales islámicos a la comisión de hechos delictivos contra la ciudad de Granada, dando lugar a la formulación de al menos dos denuncias por tal motivo el 23 y 26 de diciembre de 2008 por dos usuarios.
El procesado intentó ahorcarse en su celda mientras estaba detenido por estos hechos, y, además de padecer un trastorno esquizofrénico, consta que cuenta con una minusvalía global de un 30 por ciento. Por dichas circunstancias, el acusado precisa, en opinión del juez y el fiscal, cuando menos y «salvo agudización de su proceso», sometimiento a tratamiento ambulatorio para el tratamiento de su cuadro psíquico.
Por ello, apreciando la eximente de trastorno mental, el magistrado le impone el tratamiento requerido y le absuelve del delito de amenazas contra la población por el que había sido acusado inicialmente declarando su sentencia firme, si bien precisando que sólo cabe recurso contra ella fundado en no haberse respetado los requisitos o términos de la conformidad con el procesado.

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