GRANADA, 19 (EUROPA PRESS)
El hombre acusado de asesinar a tiros a su cuñado en Montefrío (Granada) ha asegurado este martes ante el jurado popular que lo enjuicia en la Audiencia de Granada que disparó su escopeta para defender la vida de su hijo, que, junto a su esposa, también están acusados de la muerte de A.J.F.
El cuñado, de iniciales J.R.S. y 56 años, que ha permanecido en prisión provisional desde que ocurrieron los hechos, en la tarde del pasado 22 de noviembre de 2008, se enfrenta a una petición fiscal de 18 años de prisión, mientras que para su mujer y hermana del fallecido, identificada como L.J.F., de 56, el Ministerio Público solicita 20 años de cárcel, no sólo por el asesinato sino también por un delito de amenazas. El hijo del matrimonio, J.R.J., de 22, está imputado por los mismos delitos que su madre, y se enfrenta a una pena de 19 años. De ser condenados, los tres tendrán que pagar a los familiares de la víctima 240.000 euros en concepto de indemnización.
Según ha defendido J.R.S., su cuñado se dirigió aquella tarde a su domicilio «muy alterado» por una discusión previa que habían mantenido las mujeres de los dos por un muro lindero entre las viviendas de ambas familias. Tras amenazarle con que iba a «matar a todos», ha relatado el procesado, su cuñado fue hacia su casa volviendo con dos cuchillos en la mano, con los que se lanzó al hijo, que estaba muy cerca de la puerta, a pesar de que tío y sobrino mantenían buena relación, ya que habían llegado a trabajar juntos.
En ese momento, el imputado disparó su escopeta de caza que había cargado con tan sólo un cartucho. «Éste o mata a mi hijo o lo mato yo a él», dice que pensó, porque, en su opinión, no le cabía más posibilidad que la «defensa propia». «Si me hubiera metido en la casa, al día siguiente amanezco con los dos cuchillos en mis espaldas», ha afirmado. A su entender, el cuñado intentó matar a su hijo porque «le había plantado cara», ya que previamente los dos cuñados discutieron y el ahora fallecido llegó a darle una patada, algo que llevó al hijo a increpar a su tío.
«Yo no quería matarlo. Aquel día pensé que lo había matado en defensa propia y que por eso tendría justicia. Si hubiera tenido intención de matarlo en lugar de un cartucho meto tres en la escopeta y voy a buscarlo», ha indicado el presunto autor de los disparos.
Su mujer ha explicado que no tenía una buena relación con su hermano desde hacía poco más de un año, y que éste era muy «agresivo», que le «pegaba» y que la tenía «muy harta» por eso. Aquel 22 de noviembre, ha incidido, tuvo una discusión con la pareja sentimental de su hermano por el muro entre sus viviendas y llegó a tirar dos o tres ladrillos de la construcción, lo que motivó que su cuñada le dijera «cuando venga tu hermano os va a matar».
LA MUJER NO VIO LA ESCOPETA
Entonces, tras percatarse después de que su hermano se dirigía a su casa, les dijo a sus nietos que se subieran para el piso de arriba para «protegerlos», e intentó que su hijo se metiera en su casa, ya que su tío portaba dos cuchillos para agredirle. Ella, ha asegurado, no vio a su marido empuñar la escopeta y disparar contra su hermano.
«Él era mi hermano por encima de todo, si yo llego a ver a mi marido con la escopeta…», ha apuntado entre lágrimas. De hecho, según ha dicho, cuando vio a su hermano desplomarse le increpó a su marido «¿Qué es lo que has hecho con mi hermano?», e intentó que A.J.F. respondiera a sus palabras. «Hubiera preferido que me hubieran matado a mí. Era mi hermano, por los clavos de Cristo», ha apuntado la mujer, que tras el disparo le arrebató la escopeta a su marido y la escondió con su nieto, de 13 años, bajo un sofá, por «miedo».
La versión del sobrino del fallecido ha avalado el testimonio de sus padres, ya que ha asegurado que llegó a ver a su tío dirigiéndose hacia él con dos cuchillos de grandes dimensiones después de la discusión que éste mantuvo con su padre a la puerta de su casa, en la que el tío llegó a darle una patada al padre. El hijo no entiende por qué su tío se lanzó contra él, puesto que la relación entre ambos era «buena» y habían trabajado durante varios meses juntos. Él intentó mediar y creía que hablando con su tío iba a conseguir que los ánimos se calmaran, pero no lo consiguió.
El matrimonio y el hijo han negado haberse confabulado para acabar con la vida de su familiar, como le acusan las dos acusaciones particulares personadas –en representación de la viuda y del resto de su familia–, que piden para los tres imputados penas de hasta 22 años de prisión. Las defensas piden la libre absolución de los tres inculpados y en el caso del cuñado su abogado alega la eximente de legítima defensa.
Las sesiones del juicio, que está previsto que se prolonguen hasta el próximo 22 de octubre, continuarán este miércoles con la declaración de los testigos del suceso, entre ellos la viuda del fallecido, que tenía 34 años cuando sucedieron los hechos y al que le quedaban dos asignaturas para acabar la carrera de Derecho.
La de este martes ha sido presenciada por una gran número de familiares del fallecido y de los inculpados, que han protagonizado un incidente a la llegada a la Audiencia de la madre y su hijo, que han tenido que ser custodiados por la Policía Local de Granada.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí