GRANADA, 16 (EUROPA PRESS)
El acusado de apuñalar a dos jóvenes en el interior de una terraza-pub en Padul (Granada) el pasado 21 de junio de 2009 ha reconocido la agresión pero asegurando que todo «fue muy rápido» y que comenzó después de que las víctima y una tercera persona comenzaran a insultarle y a meterse con su novia, que le acompañaba.
En el juicio que ha comenzado este jueves en la Sección Primera de la Audiencia de Granada y que está previsto que concluya el viernes, el procesado, apodado «El Macarrón», ha declarado que de las tres personas con las que se enzarzó conocía a una de ellas por su participación en una trifulca anterior en la que un grupo de personas le dio «una paliza de muerte». El día de los hechos, ha indicado, después de varias miradas «amenazantes» y de que el inculpado les pidiera explicaciones, comenzó la riña.
«Fue sin darme cuenta. Tres o cuatro personas empezaron a darme golpes en la cabeza y en el costado y por eso saqué una navaja que tenía de llavero, para amenazarles, pero en lugar de eso uno se me abalanzó y le pinché en la espalda. Yo recuerdo que fue sólo una vez, pero pudieron ser más», ha explicado A.Z.P., que se enfrenta, por un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de lesiones a una petición fiscal de nueve años de prisión, que la acusación particular eleva hasta los 15 años de cárcel.
El joven ha reconocido que bebió «bastante» aquella noche, en la que había consumido una botella entera de whisky y cuatro o cinco copas en el interior del local, y por ello tiene recuerdos difusos de lo que pasó. Según ha dicho, al terminar el enfrentamiento «no sabía lo que había pasado», ni era consciente de que había dejado grave a uno de los heridos.
Las dos víctimas y un tercer amigo que iba con ellos han mantenido sin embargo versiones distintas al acusado, y han indicado al tribunal –ante el que han declarado detrás de una mampara de madera para evitar que los viera el procesado– que éste «se les abalanzó sin mediar palabra» y que no lo conocían de nada, salvo uno de ellos, que reconoció haberlo visto en una pelea anterior.
También han declarado los guardias civiles que hicieron la inspección ocular del local, donde los agentes encontraron restos de sangre de las víctimas cerca de una de las tres barras de la discoteca, justo donde tuvo lugar el enfrentamiento.
La vista continuará este viernes con la declaración de más testigos y con la exposición de conclusiones e informes de las partes, por lo que está previsto que el juicio quede visto para sentencia.
LA ACUSACIÓN DE LA FISCALÍA
Según consta en el escrito de acusación provisional del fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, los hechos se remontan al domingo 21 de junio de 2009, cuando coincidieron en el interior del establecimiento presunto agresor y víctimas. El inculpado, de iniciales A.Z.P., que había estado ingiriendo bebidas alcohólicas desde horas antes, dijo plenamente consciente aunque algo ebrio a J.C.P.M. y G.P.M. «os tengo que matar a todos», llevado por su ánimo de saldar viejas enemistades.
Cogió una navaja que llevaba entre sus prendas y, dirigiéndose hacia donde se encontraba el primero de sus víctimas, le apuñaló en la pierna, y acto seguido hizo lo propio con el otro hombre, a quien, en la «inequívoca pretensión» de acabar con su vida, le asestó tres navajazos más, haciendo a los dos heridos salir al exterior del establecimiento. Tras ello, el procesado se deshizo de la navaja, que no ha sido encontrada.
A consecuencia de las agresiones, G.P.M. sufrió tres heridas por arma blanca, dos en los arcos costales y otra cercana al hombro, mientras que J.C.P.M. tuvo una herida inciso-contusa en la pierna derecha. Por ello, el inculpado, en el que concurrieron según el fiscal las circunstancias atenuantes de ingesta de bebidas alcohólicas, hace frente, además de a la pena de cárcel, al pago de una indemnización de 2.500 euros para el primero y 300 para el segundo.

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