GRANADA, 15 (EUROPA PRESS)
El Juzgado de lo Penal 3 de Granada ha determinado que la actuación del alcalde de Nívar (Granada), Antonio Molero (Agrupación Nivera Independiente), al autorizar obras que causaron destrozos en el yacimiento arqueológico de El Castillejo no fue «negligente», ya que «no ha quedado suficientemente acreditado» que omitiera deber alguno o diligencia de cuidado, pues estaba en la «creencia» de que no había impedimento legal para la ejecución de los trabajos.
Por ello, el magistrado lo absuelve del delito de prevaricación y del de daños en bien de valor histórico y yacimiento arqueológico de los que estaba acusado por la Fiscalía, y por los que se enfrentaba a inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de ocho años, dos años de prisión e inhabilitación para el ejercicio al derecho de sufragio pasivo por el tiempo de la condena, y multa de 10.800 euros.
En la causa estaban imputadas otras tres personas que también han resultado absueltas –el promotor de la obra, el contratista y el conductor de la excavadora–, para los que el Ministerio Público solicitaba el pago de casi un millón de euros a la Junta de Andalucía por los daños causados en el yacimiento, que se invertirían en su restauración y en la reversión de los posibles destrozos.
En la sentencia que ahora les descarga de responsabilidad, a la que tuvo acceso Europa Press, el tribunal considera probado que efectivamente se ejecutaron obras en las cercanías del paraje conocido como Peña Bartolo, donde se erige una estructura defensiva denominada El Castillejo, que está declarado por ministerio legal como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento, pero que éste está ubicado en un suelo clasificado como urbanizable por las Normas Subsidiarias de Nívar, revisadas en 1998.
Así, tras la constitución de la Junta de Compensación por parte de los cinco propietarios del terreno afectados, el 8 de marzo de 2006 fue aprobado definitivamente el proyecto de urbanización del sector, donde las obras comenzaron en el mes de enero de 2007, sin que conste «acreditado» que el Ayuntamiento tuviera que solicitar autorización para su ejecución a la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura en Granada.
Durante los trabajos de movimientos de tierra para la construcción de los viales de la futura urbanización que iba a levantarse en el paraje aparecieron en la zona del Cerro del Castillejo, próxima a donde se erige la estructura defensiva declarada BIC, restos cerámicos y óseos que pertenecían al yacimiento arqueológico. Las obras fueron paralizadas en la zona el 27 de abril de 2007, después de que el Ayuntamiento de Nívar recibiera un fax de Cultura ordenándolo después de una visita del arqueólogo de la Delegación al paraje tras recibir una denuncia por parte del diputado provincial Julio Bernardo (IU-LVCA).
RESTOS CERÁMICOS Y FOSAS CON RESTOS ÓSEOS
Según recuerda el juez en el fallo, el arqueólogo constató que la realización de los viales a través de grandes desmontes en el Cerro del Castillejo supusieron una «afección irreversible al paisaje», ratificando además la presencia de multitud de restos cerámicos, y fosas excavadas que contenían huesos que procedían de las tumbas de la necrópolis del yacimiento. Las obras, según el técnico, habían causado una «pérdida importante e irreparable», ya que resultaron dañados 40 elementos arqueológicos, concretamente estructuras funerarias, silos y muros.
A raíz de los hallazgos, sostiene el tribunal, se realizaron con posterioridad intervenciones arqueológicas financiadas por la Junta de Compensación, lo que determinó que la Dirección General de Bienes Culturales incoara el 1 de junio de 2007 un procedimiento para declarar BIC con categoría de zona arqueológica el yacimiento.
A pesar de los destrozos, el juez considera que «no consta ni viene suficientemente acreditado» que los cuatro procesados «actuaran antes o durante tales obras y hasta su paralización si quiera con negligencia alguna o que omitieran deber alguno o diligencia de cuidado, pues todos ellos estaban en la creencia de que no había impedimento legal para la ejecución de la sobras, no constando fehacientemente que tuvieran conocimiento de los restos aparecidos en la realización de las mismas, ni de su valor histórico y arqueológico». Por ello, señala el juez en la sentencia, que no es firme aún, no se les puede imputar delito alguno y en consecuencia deben ser absueltos.
Durante el juicio, que se celebró el pasado 23 de junio, el alcalde de Nívar aseguró que autorizó las obras en El Castillejo «sin saber» que se trataba de un yacimiento arqueológico y que en él pudiera haber restos cerámicos y óseos. El regidor, que gobierna en mayoría en su localidad desde 1995, afirmó que las Normas Subsidiarias del municipio contemplaban los terrenos como suelo urbanizable, y que tampoco fue incluido el paraje como zona de especial protección en el Plan Parcial que se elaboró para la construcción de una urbanización sobre él.
Según Molero, el Ayuntamiento tuvo conocimiento de que El Castillejo era zona arqueológica cuando el técnico que estaba redactando el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Nívar se dirigió a la Dirección General de Bienes Culturales para preguntar por los Bienes de Interés Cultural (BIC) que pudiera haber en el municipio, momento en el que se le advirtió de que El Castillejo era zona protegida por tratarse de un castillo, según la Ley de Patrimonio.

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