GRANADA, 21 (EUROPA PRESS)
El Festival Internacional de Poesía de Granada (FIP) ha puesto en marcha una editorial que, con el nombre «Biblioteca FIP», reúne los mejores poemas que se han leído en sus seis ediciones anteriores. La colección, con el título «La herida y el relámpago», se estrena con cinco libros, que han sido presentados hoy por los directores, los poetas Fernando Valverde y Daniel Rodríguez Moya.
El número uno de la colección es una «Antología» que recopila los mejores versos leídos por los poetas invitados por el FIP desde . «Hemos tratado de escoger los más populares, los que más sensaciones provocaron en la gente que acudió a las lecturas», explicaron sus directores. Tres poemas por autor elegido, entre los que se encuentran Ángel González, Gonzalo Rojas, Claribel Alegría, Gioconda Belli, Juan Gelman, Waldo Leyva, Rafael Cadenas, José Manuel Caballero Bonald, Francisco Brines o Pablo García Baena.
Otro de los libros más sorprendentes de la colección es «Los poemas del autobús», en los que se han incluido todos los poemas que los usuarios del transporte urbano han podido leer en los últimos tres años pegados a las ventanillas de los autobuses granadinos. «Es un libro que nos había pedido mucha gente. Había incluso quien llamaba a la concejalía de Cultura preguntando cómo podían conseguirse los poemas del autobús. Por eso hemos elegido ese nombre, porque la gente ya los conoce de ese modo», comentaron.
Además, se han publicado otros tres libros de tres autores que estarán este año en el FIP. Se trata de una antología de la poeta Claribel Alegría, otra de Ernesto Cardenal y por último una antología bilingúe del Premio Nobel de Literatura Derek Walcott. «Queremos agradecer tanto la generosidad de Walcott como la de la editorial Comares, que han hecho lo posible y lo imposible para que este libro pueda formar parte de la biblioteca del FIP», explicaron Valverde y Rodríguez Moya.
El diseño de la colección ha sido obra del arquitecto Francisco del Corral, con el que ha colaborado Luis Fernández Lao. Los dos se han inspirado en las hojas de los diferentes árboles que hay en Granada (tilos, castaños, arces, ginkgos, álamos) formando diferentes caligramas en distintos colores para cada una de las portadas. «Un libro de poemas es una sucesión de hojas escritas que transforma nuestra realidad. Hemos tratado de dibujar la naturaleza de Granada», explicó del Corral.
EL RELÁMPAGO DE GONZALO ROJAS
Sobre el título de la colección, los directores del FIP recordaron que las primeras palabras que acariciaron el aire en el Festival Internacional de Poesía de Granada fueron «herida» y «relámpago». El chileno Gonzalo Rojas, en su primer acto público tras recibir el prestigioso Premio Cervantes, ofreció una multitudinaria lectura de sus poemas en el lugar en el que San Juan de la Cruz había escrito varios siglos antes su «Cántico Espiritual», el granadino Carmen de los Mártires. Allí leyó su poema «Desocupado lector», una de las más altas composiciones de la lírica hispanoamericana del siglo XX, que abre la antología del FIP: «Cumplo entonces con informar a usted que últimamente todo es herida».
Rojas escuchó de niño la palabra relámpago y quiso ser poeta para descubrir los motivos por los que al escuchar un relámpago oía su transformación en lenguaje y viceversa, sin que tras varias décadas hubiera sido capaz de adivinar qué era primero, qué magia comunicaba aquel fenómeno atmosférico con su palabra, en lo que Baudelaire no habría dudado en llamar «correspondencia», explicó Valverde.
Desde aquel día, más de doscientos poetas de todo el mundo han ido trazando correspondencias entre Granada y la poesía a lo largo de las seis ediciones del festival, que este mes de mayo celebrará la séptima convertido en uno de los eventos literarios más importantes del mundo.
Por Granada han pasado los mejores poetas en lengua española de los últimos años. En la primera edición, además de Gonzalo Rojas, el gran protagonista fue Ángel González, que de alguna manera ha sido el faro de este festival. Junto con Pedro Guerra ofreció un espectáculo inolvidable titulado «La palabra en el aire», en el que recitó sus más famosos poemas.
Gracias a poetas como Gonzalo Rojas y Ángel González, el festival «ha logrado despojar a la poesía de ese velo que le confería una impresión de género complicado», reservado para una élite intelectual con una sensibilidad diferente, entre la que se encontraban los poetas. A fuerza de convivir con ellos, de escuchar sus historias y sus anécdotas, sus versos llenos de vida, en Granada «la poesía se empieza a ver como un género cercano, como un síntoma de alegría que en primavera toma las calles de la ciudad de forma casi literal».
Entre los autores más celebrados que han participado en las seis primeras ediciones del festival se encuentra la poeta nicaragúense Claribel Alegría, que sorprendió al público con una abarrotada lectura de sus versos en el barrio del Sacromonte. Junto a ella, otros grandes poetas hispanoamericanos de su generación, como Juan Gelman, Rafael Cadenas o Ida Vitale han protagonizado las ediciones del festival, que también ha contado con autores en lengua extranjera como Sholomo Avayou, Ana Blandiana o Wole Soyinka, el primer hombre negro que consiguió ganar el Premio Nobel de Literatura.

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