MOTRIL (GRANADA), 09 (EUROPA PRESS)
El Juzgado de lo Penal número 1 de Motril (Granada) ha absuelto al alcalde de Molvízar (Granada), el popular Fermín García, de un delito de coacciones a un empleado municipal, aunque sí ha condenado a seis meses de cárcel al encargado de Mantenimiento en el Ayuntamiento Francisco Arenas por coaccionarle para que votase al PP en las pasadas elecciones.
Cada uno de ellos se enfrentaba a una petición fiscal de 15 meses de prisión por la posible comisión de un delito de coacciones contra el oficial de segunda del Ayuntamiento Carlos J., que denunció la situación, aunque finalmente no se ha podido probar la vinculación del regidor con estos hechos, puesto que no existe «ninguna prueba de cargo» sobre ello.
La sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, reconoce como hechos probados que durante las pasadas elecciones municipales de 2007 existía entre el primer edil y el trabajador municipal Francisco Arenas una amistad, llegando incluso éste a estar presente en las listas del PP «de relleno» en anteriores comicios.
El fallo considera que Arenas solicitó, «de una manera más o menos velada», a algunos trabajadores municipales el voto para la candidatura de García y si alguno de ellos se mostraba reticente «no dudaba en amedrentarlo bajo la existencia de posibles represalias» laborales. Además, les obligaba a elegir la modalidad de voto por correo para garantizar que votaban en el sentido deseado.
Arenas mantuvo una conversación en este sentido con el trabajador Carlos J. el pasado 11 de mayo de 2007, advirtiéndole de que «sólo seguirían trabajando aquellos empleados que votasen a su partido político». El encargado de Mantenimiento ahora condenado le pedía su voto, el de su mujer y el de su hijo.
El 15 de mayo y ante la negativa del empleado de realizar esa maniobra, Arenas le advirtió de que «la operación había que hacerla ese día porque terminaba el plazo» e insistió en que si no votaba por correo se «atuviera a las consecuencias», a lo que Carlos J. le respondió que iría a votar el día de las elecciones.
Tras esta conversación, Carlos J. recibió una carta de despido firmada por el alcalde y otros tres trabajadores quedaron en la misma situación, que fue reconocida por el regidor en el juicio, donde lo justificó diciendo que era para liberar al futuro alcalde de la carga de personal que tenía el Ayuntamiento.
No obstante, la sentencia destaca que «no se ha acreditado» que el alcalde «tuviera conocimiento de las actuaciones» que estaba desarrollando Francisco Arenas. Tampoco se ha podido constatar «que haya relación entre la conversación mantenida con el trabajador y la carta de despido» que recibió el mismo día.
Carlos J. grabó con un reproductor de música una de esas conversaciones que luego hizo pública en Radio Motril de la Cadena Ser y el juez reconoce la validez de la misma, considerando que las amenazas no estaban formuladas «en modo alguno en plan de broma o amistoso» sino «en tono claramente admonitorio e inquisitivo».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí