GRANADA, 7 (EUROPA PRESS)
El juicio previsto para los días 14 y 15 de abril en Granada por la muerte de la asturiana Beatriz Ordóñez, que en octubre de 2006 fue encontrada muerta en un canal de riego en Vélez de Benaudalla (Granada), ha sido suspendido «sine die» al haber renunciado el acusado del crimen a su abogado, según informaron a Europa Press fuentes del caso.
Así, hasta que no se le designe nuevo letrado del turno de oficio no se fijará la nueva vista, que iba a celebrarse en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial. No obstante, teniendo en cuenta la cercanía de la fecha del juicio previsto, el abogado de la acusación particular, Antonio Fernández Mazzola, y la hermana de la fallecida, Adelaida Ordóñez, que se encontrarán la próxima semana en Granada, informarán en rueda de prensa de la situación en la que se encuentra el caso el próximo martes a las 12,30 horas.
La Fiscalía solicita para el inculpado, José Miguel H.G., un total de 30 años de prisión por un delito de asesinato y otro de agresión sexual con la agravante de aprovechar circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personas que facilitan la impunidad del autor. Por los mismos delitos la acusación particular, que ejerce la familia de la víctima, eleva su petición a 35 años de cárcel. Asimismo, el Ministerio Público reclama para los herederos de la mujer, natural de Sama de Langreo, un total de 240.000 euros en concepto de responsabilidad civil. La defensa, por su parte, pedía la libre absolución argumentando que la mujer se suicidó.
Según consta en el escrito de conclusiones provisionales de Fiscalía, al que tuvo acceso Europa Press, fue el 10 de octubre de 2006, sobre las 20,30 horas, cuando el procesado, que mantenía una relación sentimental desde hacía casi dos años con la asturiana, recogió a ésta y se dirigió al paraje Cañizares, en Motril, donde se ubica un gran viaducto y el camino asfaltado conduce mediante una gran pendiente hasta varios embalses de agua para riego.
Allí, ambos fueron hasta el último tramo de subida, donde se encuentran los embalses y los aliviaderos protegidos por una barandilla, cuando el inculpado, «con ánimo libidinoso tras despojarla con violencia de la mayor parte de la ropa», inició un forcejeo con Beatriz, que logró arrancarle tres botones para zafarse de su agresor. No obstante éste consiguió mantener relaciones sexuales, que le causaron a la víctima hematomas y diversas lesiones.
Posteriormente y «ya con el firme propósito de acabar con la vida de Beatriz», José Miguel la golpeó con gran violencia en la cabeza con un objeto contundente cuando opuso resistencia. El impacto provocó que la asturiana perdiera la conciencia y la posibilidad de defenderse, entiende la fiscal, que señala que fue entonces cuando el acusado la arrojó al aliviadero por encima de la barandilla, donde su cuerpo fue conducido por la acción del agua a través de una cascada de 49 metros, que la llevó hasta el canal de riego en el que fue después encontrado el cadáver de Beatriz, que entonces tenía 40 años.
Según el informe de la autopsia, la causa inmediata de la muerte se produjo por la «sumersión, síndrome asfíctico». El golpe recibido en la cabeza, que le causó fractura del cráneo, según los expertos, pudo dar lugar a una hemorragia cerebral que, de no ser la causa del fallecimiento, si le produjo pérdida de conciencia e imposibilidad de autonomía.
José Miguel H.G., nacido también en Asturias y de 47 años, permanece en prisión preventiva. Está casado y tiene un hijo adolescente. Vivía en la misma localidad que la víctima, en la pedanía de Híjar (Las Gabias), e incluso tenían una cuenta corriente en común y ella le había cedido a él su vehículo.

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