El organismo público dice no tener constancia de «denuncia alguna» y reitera que los productos empleados en las obras son «biodegradables»
GRANADA, 31 (EUROPA PRESS)
La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Dragados y Tecsa paralizó el pasado lunes los trabajos de excavación del túnel de Quejigares en Loja (Granada), dentro del tramo Arroyo de la Viñuela-Quejigares correspondiente a la línea de alta velocidad Antequera-Granada. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha comunicado a las adjudicatarias el cese temporal de los trabajos hasta que los organismos competentes «aclaren» oficialmente si de esta actividad puede derivarse alguna afección medioambiental y con el fin de «despejar cualquier duda» que pueda existir en la opinión pública en general y en la comarca donde se desarrollan los trabajos en particular.
Después de conocerse que la Consejería de Medio Ambiente, a través de la Agencia Andaluza del Agua, ha incoado expediente sancionador por falta grave a las empresas responsables de la construcción del AVE en Granada por la acumulación de tierras contaminadas en una zona próxima al arroyo de la Viñuela (Loja), ADIF informó hoy en un comunicado de que no ha tenido «conocimiento oficial» de denuncia alguna o informe que demuestre alguna anomalía que se derive de su actuación en el proceso constructivo del túnel de Quejigares.
«Tampoco se ha producido orden alguna por parte de los organismos competentes de paralización de la excavación del túnel de Quejigares. No obstante tanto ADIF como Dragados-Tecsa están en permanente contacto con estos organismos para aportar cualquier tipo de dato o información que les sea requerida, así como para adoptar las medidas correctoras que estos organismos puedan fijar», señala.
Además, según el organismo dependiente del Ministerio de Fomento, Los controles medioambientales que desarrollan tanto Dragados-Tecsa como ADIF no han evidenciado «en ningún momento» la presencia de sustancias que puedan provocar una afección medioambiental. En ese sentido, incide en que la calidad del agua efluente del túnel en construcción «está siendo controlada de forma periódica y regular para mantenerla en los umbrales exigidos por la normativa vigente».
ADIF insistió asimismo en que los productos empleados para la excavación del túnel de Quejigares son «biodegradables y de común uso en este tipo de obras, empleándose concentraciones adecuadas para que no supongan ningún riesgo para el entorno». Así lo ha asegurado a ADIF la empresa BASF, fabricante del producto empleado, que se viene utilizando en obras similares en toda España en los últimos nueve años, «tiempo en el que la ejecución de las obras lleva aparejado el estricto cumplimiento de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada en cada caso por las autoridades medioambientales competentes».
No obstante, tanto ADIF como Dragados-Tecsa han «intensificado» las medidas de control y proceden a realizar mediciones complementarias a los controles habituales. «En caso de detectarse alguna anomalía en las analíticas que se realizan, por ejemplo pH alto motivado por presencia de cementos, se toman inmediatamente las medidas correctoras para restablecer los parámetros a los umbrales legales», apunta el organismo.
ADIF quiso aclarar también que los depósitos de tierras excedentes de las excavaciones se están realizando en zonas autorizadas por los organismos competentes y aseguró que la DIA aprobada para la construcción de esta línea de alta velocidad regula una serie de medidas generales, entre ellas la construcción de sistemas de desbaste y decantación de aguas procedentes de túneles e instalaciones auxiliares.

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