GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)
La Dirección General de la Guardia Civil ha abierto un expediente para iniciar la investigación sobre las causas que llevaron a la encarcelación por error de Juan Enrique Tena, un enfermero madrileño que había decidido hacer turismo y pasar la Semana Santa en Granada, pero que acabó en la prisión de Albolote tras ser confundido con un delincuente.
Así lo señaló a Europa Press la abogada de Tena, María José López, que será citada próximamente por la Guardia Civil para que acredite la cuantía que reclama en concepto de daños morales y económicos ocasionados a su representado, que ha fijado en unos 50.000 euros basándose en conceptos como la baja por incapacidad laboral, gastos generados, días pasados en prisión, la gravedad de los hechos, la ausencia de antecedentes, y factores exógenos (alarma social, negligencia de la administración, e incumplimiento del deber de cuidado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado).
López confió en ese sentido en poder alcanzar un acuerdo y que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que estudia la actuación de los órganos judiciales en este caso, se pronuncie próximamente. De hecho, ya se ha tomado declaración a los dos jueces de Granada que participaron en el proceso, y ahora el CGPJ ha vuelto a pedir a los Juzgados implicados.
No obstante, la representación legal de Tena sostiene que las circunstancias que llevaron al enfermero entre rejas no se debieron a un error humano, sino a que el sistema está «errado», por lo que la situación podría «volver a repetirse». De hecho el nombre de Tena fue incluido en el archivo policial por verse implicado en un accidente de tráfico.
EL JUZGADO Y LA FISCALÍA NO VIERON DELITO
El Juzgado de Instrucción 3 de Granada, que investigó el caso, archivó las diligencias abiertas, al entender que no existieron en los hechos indicios de la comisión de un delito tipificado en el Código Penal, si bien dejó la puerta abierta a una reclamación por vía administrativa, que fue posteriormente presentada por la abogada el pasado mes de septiembre. También la Fiscalía Superior de Andalucía analizó si los dos fiscales que llevaron el caso incurrieron en algún tipo de negligencia, determinando que no hubo error alguno en su modo de proceder.
Juan Enrique Tena fue detenido en Jueves Santo por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en un hotel de la capital granadina al ser confundido con un delincuente que estaba en busca y captura, con el que sólo coincidía en el primer apellido. Aunque él insistió en su inocencia, los agentes lo condujeron a la cárcel, puesto que sus datos personales se correspondían con los que constaban en la requisitoria, enviada por la Audiencia Nacional.
Un cúmulo de coincidencias derivaron en que permaneciera en prisión, puesto que el juzgado se pone en contacto habitualmente, aunque no sea su obligación, con el órgano judicial que ha emitido la orden para comprobar por teléfono los datos de la persona que debe ingresar en el centro penitenciario.
Sin embargo, este trámite no se llevó a cabo aquel día porque era festivo –Jueves Santo– y no había nadie en la Audiencia Nacional para la verificación, que tuvo que retrasarse hasta el lunes, día en que quedó en libertad.

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