Una docena de alumnos fueron derivados a la Fiscalía de Menores
GRANADA, 16 (EUROPA PRESS)
El curso 2008-2009 registró en la provincia de Granada un total de 2.077 casos de absentismo escolar, lo que supone un dos por ciento del alumnado matriculado en Primaria y Secundaria, una cifra inferior a la tasa detectada en 2005, que se situó en el 12 por ciento.
Por zonas, el absentismo se localiza en Granada capital, sobre todo en la zona norte y barrio del Zaidín, y en lo municipios de Atarfe, Iznalloz, Darro y Santa Fe, y por niveles educativos afecta a un mayor porcentaje los alumnos de Secundaria (un total de 1.333, el 3,14 de los escolarizados), mientras que sólo el 1,16 por ciento de los de Primaria (741) no asiste a clase.
Así lo señaló hoy a los periodistas la delegada provincial de Educación, Ana Gámez, después de presidir la Comisión Provincial de Absentismo, que se reúne tres veces al año, y que está compuesta por representantes de la Diputación, Ayuntamientos, Policía Autonómica, y Fiscalía de Menores, entre otros.
Para la delegada, aunque el porcentaje de absentistas es bajo, es necesario seguir desarrollando los recursos que la administración autonómica tiene en marcha, entre los que se incluyen intervenciones en los centros y con las familias, que han logrado en el pasado curso recuperar a unos 550 alumnos que había dejado de asistir a las aulas.
Según explicó, para seguir trabajando en la lucha contra el absentismo, este mes se firmarán convenios de colaboración con 24 ayuntamientos de la provincia de Granada, tres concretamente con el de la capital. Asimismo, se suscribirán también acuerdos con 13 entidades sin fines de lucro.
La Delegación de Educación, incidió, dispone de una amplia red de recursos humanos (equipos de orientación educativa, maestros y maestras de compensación educativa, así como educadores sociales) y de estrategias y acciones curriculares y organizativas destinadas a dar respuesta a las necesidades del alumnado absentista y sus familias.
En el absentismo se distinguen tres niveles: el primero corresponde a la intervención desde el centro; el segundo incluye los casos más difíciles y que se derivan al Equipo Técnico de Absentismo (y los Servicios Sociales de la zona); y un tercero, que se envía a la Fiscalía de Menores.
En este último estadio se situaron el pasado curso una docena de alumnos, si bien algunos de los expedientes abiertos «se han archivado porque la familia ha reaccionado bien», manifestó Gámez, quien consideró que las medidas penales en estos casos «no son la solución».

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