GRANADA, 27 (EUROPA PRESS)
Unas 300 personas, entre los que se encontraban artistas callejeros, representantes de asociaciones pro-derechos humanos y de distintos colectivos y ciudadanos individuales, se han concentrado hoy en la Plaza del Carmen de Granada, en día de pleno municipal, para alzar su voz en contra de la ordenanza de la convivencia.
Bajo el grito de «la calle es para quien la pisa» los asistentes, que han sido convocados por el «boca a boca» y a través de «Facebook» pero auspiciados por la plataforma en la que se integran asociaciones como Granada Acoge, Anaquerando, o REC, entre otras, han portado pancartas con los lemas «Prohibir no es la solución» o «La ordenanza cívica nos roba la calle» y han utilizado pelotas, balones, ropa tendida o instrumentos musicales para mostrar su rechazo al texto normativo, que regula, entre otras cuestiones, el ejercicio de la prostitución en la calle, la mendicidad o el arte callejero.
Han leído además diferentes manifiestos, repartido octavillas en las que se ofrecen «clases de civismo» por «político corrupto mentiroso y estafador» destinadas a «desempleados, trabajadores sin contrato, inmigrantes sin recursos, vendedores ambulantes, indigentes, artistas callejeros, jóvenes y estudiantes sin futuro». Un grupo de varios dibujantes de cómics han ofrecido a los asistentes un tebeo que, bajo el nombre de «La ordenanza por el encabronamiento granadino granaíno», hace un repaso sarcástico sobre las prohibiciones contempladas en el texto.
José María Fernández, como portavoz de REC, dedicada a trabajos de acción socio-educativa, criticó que en la redacción de la ordenanza se haya dejado a un lado a los colectivos sociales y, aunque reconoció que ésta tiene aspectos positivos, incidió en que sus «puntos débiles» echan «por tierra» su totalidad y, en ese sentido, solicitó la redacción de un nuevo documento consensuado.
Del actual, según dijo, pagan sus consecuencias «indigentes, mendigos, artistas callejeros, trabajadores del sexo o vendedores ambulantes», y de hecho ya están comenzando a ser sancionados.
No obstante, según consideró, los responsables de su redacción «no son tontos» y, según predijo, comenzarán a aplicarla más contundentemente una vez que se haya reducido el «interés mediático» y la «presión social».
Por su parte, Agustín Carmona, de la asociación gitana Anaquerando, incidió en las consecuencias que la ordenanza, que consideró «abusiva», está teniendo para los vendedores ambulantes, que «tienen que salir corriendo como si fueran delincuentes» cuando lo que hacen «es ganarse el pan para sus hijos», más en la actual situación de crisis. El representante de la asociación juvenil Ilíber, Juan Manuel Ramos, también criticó que el Ayuntamiento no haya contado con las asociaciones y ONG y lamentó que no se hayan tenido en cuenta ni siquiera las alegaciones presentadas al texto.
Los asistentes a la concentración, que no contaba con la autorización de Subdelegación, han llegado a protagonizar escenas emulando el espíritu de mayo del 68, ofreciendo flores a los agentes de la Policía Nacional y Local que velaban por la seguridad, sin que se hayan registrado incidentes. La Policía Local ha cifrado en 120 el número de manifestantes, si bien algunos de los representantes de las asociaciones han elevado este dato a unos 500.

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