GRANADA, 18 (EUROPA PRESS)
La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a una pena de ocho años de prisión a un hombre de 41 años, de iniciales R.H.B., por la violación en su propio domicilio, en el barrio del Albaicín, de una joven que se encontraba de visita en la capital granadina el pasado 30 de mayo de 2004. Asimismo, deberá pagar 15.000 euros en concepto de indemnización a su víctima por los daños morales sufridos.
En la sentencia de la Sección Segunda, a la que tuvo acceso Europa Press, el tribunal considera probado que ese día, sobre las 5,00 horas, la joven se encontraba en la conocida como Plaza del Cebollas, en el Albaicín, en compañía de unos amigos, y en esa zona se encontraba también el procesado.
En un momento dado, la chica decidió ir a comprar tabaco a un lugar próximo, acompañada de la perra de la amiga con la que había venido a pasar el fin de semana a Granada. En ese trayecto fue seguida por el inculpado, que la invitaba a irse con él a su casa para enseñarle unos perros que decía tener, si bien la joven no prestó atención a sus requerimientos.
Ella no encontró lugar para comprar tabaco, por lo que regresó a la plaza donde estaban sus amigos, grupo al que se incorporó el acusado. Al cabo de unos minutos la joven intentó de nuevo buscar un sitio donde comprar cigarrillos y R.H.B. se ofreció a acompañarla manifestándole que conocía bien el barrio y que sabía donde encontrarlos, a lo que ésta accedió.
Tras caminar por varias calles estrechas, los dos llegaron hasta Baja de San Ildefonso, donde se encuentra el domicilio del procesado, quien de un «fuerte empujón» hizo entrar en la vivienda a la chica, cerrando la puerta con llave.
Con propósito de satisfacer sus deseos sexuales, la cogió fuertemente por el brazo diciéndole «te deseo, yo a ti te deseo», a lo que la víctima comenzó a gritar, lo que dio lugar a que R.H.B. le dijese «que no le obligara a pegarla o matarla» puesto que iba a despertar a su madre.
A empujones, el inculpado logró que ella subiera a la primera planta, donde ésta intentó escapar por la ventana, situación que R.H.B. impidió para a continuación gritarle y amenazarle. De un mueble próximo sacó entonces unas tijeras de podar y un ladrillo con los que conminó a su víctima y, amenazando con matarla, la tumbó en un cama, le bajó los pantalones y la violó. Después, la chica huyó saltando por el balcón de la casa, desde donde se dirigió a la plaza en la que se encontraban sus amigos.
El tribunal que enjuició los hechos el pasado 27 de mayo considera que el ahora condenado ha incurrido «en tantas y tan destacables contradicciones» que anulan la credibilidad objetiva y subjetiva de sus manifestaciones y, por contra, valora como «creíble, verosímil reiterada y corroborada por otras pruebas» la declaración de la víctima.
Durante el juicio, R.H.B. alegó que el día de los hechos se encontraba bajo los efectos de la droga y que no recordaba si había mantenido relaciones sexuales o no con la chica, que, por otra parte, según aseguró, fue quien le siguió hasta su domicilio.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí