GRANADA, 22 (EUROPA PRESS)
El titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Granada ha autorizado al promotor del Parque Comercial Nevada a realizar algunas medidas de aseguramiento en la estructura, como atornillar uniones y chapas, aunque no permite que se cierren las cubiertas por considerar que supone «un paso a la terminación final» de un centro que está paralizado por decisión judicial y para el que la Fiscalía ha pedido su demolición.
En un auto, al que tuvo acceso Europa Press, el magistrado Miguel Ángel del Arco –que investiga la supuesta tramitación irregular del Centro Comercial Nevada de Armilla (Granada)– accede parcialmente a la petición del promotor «General de Galerías Comerciales» de realizar una serie de medidas de aseguramiento «imprescindibles para obtener la seguridad y estabilidad de la estructura», como la conclusión de uniones no terminadas, limpieza, soldadura y atornillado de uniones.
El promotor también podrá atornillar las chapas a la estructura y deberá retirar de la unidad de la obra todos aquellos elementos sueltos que puedan suponer un riesgo en materia de seguridad.
Sin embargo, el magistrado «no considera imprescindibles» y por ello no autoriza la colocación de impermeabilización en la zona de cubierta existente, ni la conclusión de cerramiento perimetral de las zonas donde se encuentra realizada la cubierta de la planta alta, así como tampoco ninguna labor tendente a «efectuar lo envolvente de lo ejecutado a nivel de planta alta», en los cerramientos laterales y cubiertas.
A juicio del magistrado toda la argumentación del proyecto parece descansar en el hecho de que las rachas de viento, que en una ocasión fueron de 80 kilómetros por hora, pueden producir desprendimientos bruscos de elementos de la construcción y de que éstos salgan disparados «como proyectiles horizontalmente y a larga distancia».
No obstante, considera que si «unas chapas de notable» se desprendieran de la cubierta por el viento caerían en sentido vertical, dentro de una zona que está protegida «o debiera estarlo» con una valla de seguridad, pero nunca lo harían en sentido horizontal contra las casas colindantes o los vecinos, tal y como adelanta hoy el diario «Ideal».
«Puede ser un exceso de imaginación exponer que este material, como si la construcción estuviera en una zona caribeña, pueda salir volando», añade el magistrado en un extenso auto en que hace un exhaustivo repaso del caso desde que el 31 de octubre de 2006 el Juzgado de lo Contencioso número 1 de Granada ordenara la paralización de las obras.
Argumenta además que la estructura no está «en ruina inminente», como indicó en su día el promotor para justificar la petición de obras de seguridad, y se preguntó si en vez de realizarlas «no sería más fácil e incluso más económico desmontar» la estructura, a la vista de la petición de demolición de la Fiscalía y ante «la inmediatez del juicio oral que por determinadas partes se está intentado dilatar».
El Juzgado de Instrucción 6 de Granada transformó el pasado 21 de enero en procedimiento abreviado las diligencias abiertas en el Caso Nevada, lo que supone que los imputados, entre los que se encuentra el que fuera alcalde de la localidad, José Antonio Morales Cara, el ex edil de Urbanismo y vicepresidente de la Diputación Gabriel Cañavate, y el promotor de la construcción, Tomás Olivo, están a un paso de ser enjuiciados.
Por su parte, la Fiscalía ha solicitado en su escrito de acusación la demolición «completa, íntegra y total» del centro e imputó a once personas, para los que pide dos años de prisión, 20 de inhabilitación y multa de 10.800 euros.

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