El fiscal pide en sus conclusiones provisionales una pena de prisión de 13 años de cárcel
GRANADA, 21 (EUROPA PRESS)
El hombre acusado de prender fuego a la puerta de la casa donde se encontraban durmiendo su mujer e hijos después de que ella le planteara la separación, negó hoy estos hechos, asegurando que «nunca se le hubiera ocurrido hacer tal cosa», aunque sí reconoció haber escrito «en un momento de rabia» una nota en la que la amenazaba de muerte y que colocó debajo de la puerta de la vivienda horas antes de que comenzara el fuego.
Durante la primera sesión del juicio, que se celebró hoy en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada, el acusado explicó que aunque su mujer le había manifestado en numerosas ocasiones su deseo de separarse «él nunca se lo había tomado en serio», hasta el día en que ocurrieron los hechos –el pasado 11 de julio de 2008– , cuando llegó a su domicilio de trabajar sobre las 15,00 horas y su mujer le pidió que abandonara la casa, que era propiedad de ella y de su madre.
Relató que salió del domicilio y sintió que «había perdido a su familia por no demostrarle su cariño», por lo que en un principio decidió acabar con su vida tirándose a un pantano y efectuó varias llamadas telefónicas al domicilio conyugal desde cabinas públicas para «despedirse» de sus hijos y decirles que se portaran bien, aunque –según añadió– también llamó a su cuñada y ella le «convenció» de que no se suicidara.
No obstante, negó que en alguna de estas llamadas dijera a su mujer «te tengo que matar, de esta noche no pasa», como recoge el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación y como ha indicado posteriormente la víctima ante el tribunal, afirmando que sólo le transmitió su intención de acabar con su vida y ella le colgó el teléfono.
«TE TENGO QUE MATAR»
Tras esta situación –indicó– arrancó una página de la agenda que llevaba consigo y escribió «te tengo que matar, te tengo vigilada no salgas» y la colocó debajo de la puerta, afirmando que posteriormente se fue a dar una vuelta por la ciudad y fue tras recibir la llamada a su móvil de los agentes de la Policía Local cuando conoció que alguien había prendido fuego a la casa de la vivienda donde se encontraban su mujer, sus dos hijos y su suegra.
Por su parte, la mujer del acusado explicó que éste «cambió mucho» su carácter seis meses antes de que ocurrieran los hechos y a raíz de que ella le comunicara de una forma mas tajante que quería el divorcio. Aseguró que desde principios de 2008 comenzó a amenazarla diciéndole que «si se iba con otro la mataría».
La víctima relató que tras salir del domicilio el día de los hechos, él llamó al teléfono fijo la vivienda en varias ocasiones y negó que en una de estas llamadas le comunicara su intención de suicidarse, sino que le dijo: «en mi cabeza solamente está matarte», por lo que ella, «asustada», colgó el teléfono.
Tanto la mujer como sus dos hijos menores de edad explicaron que esta situación les asustó, por lo que ninguno de ellos –incluida su madre– salieron de la casa en toda la tarde.
«Tenía miedo por lo que estaba pasando pero nunca había cumplido sus amenazas, sólo se había hecho daño a sí mismo», señaló la mujer, que se refirió a un episodio ocurrido hace varios años en el que su ex marido ingirió varias pastillas que tenía su suegra para acabar con su vida.
Ninguno de los ocupantes de la casa vio la nota que dejó el acusado debajo de la puerta hasta después de que ocurriera el suceso, siendo los bomberos quienes encontraron el citado papel.
Los agentes de la Policía Local que estuvieron de servicio aquel día, testificaron hoy que fue la mujer quien les dijo que el fuego lo había provocado su marido y les dio sus características físicas.
Los agentes lo localizaron sentado en un banco a unos 600 metros de la casa, situada en la capital granadina, y mantuvieron que el acusado dijo desconocer la existencia del fuego, aunque fue detenido por un delito de amenazas.
Por su parte, uno de los bomberos que extinguieron el fuego explicó que las llamas se provocaron fuera de la vivienda y para ello no se usó ningún líquido acelerante de la combustión como gasolina, aunque sí se encontraron unos plásticos quemados que formaban parte de una funda.
El acusado reconoció además haber llamado en varias ocasiones al domicilio de su mujer desde el Centro Penitenciario de Albolote (Granada) –donde estaba internado–, pese a que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Granada dictó un auto prohibiéndole aproximarse o comunicarse con su esposa por cualquier medio.
La Fiscalía solicita en sus conclusiones provisionales una pena de 13 años de prisión por un delito de incendio, otro de amenazas con la agravante de parentesco y un tercero de quebrantamiento.
6.000 EUROS DE INDEMNIZACIÓN
Solicita también que el acusado indemnice a su mujer con 6.000 euros por los perjuicios y daños morales causados, así como que pague los desperfectos que el fuego ocasionó en las distintas viviendas del edificio y que ascienden a la suma de 1.6031 euros.
Por los delitos de incendio y amenazas también pide que el acusado no se comunique con su esposa ni se aproxime a ella a menos de 300 metros por un tiempo total de trece años.
Por su parte, la acusación particular pide 14 años de prisión para el acusado, por los mismos delitos que apunta el fiscal, mientras que la defensa reconoce el delito de amenazas pero no el de incendio ni quebrantamiento.
La última sesión del juicio está previsto que se celebre mañana en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada.

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