El Ayuntamiento del Valle de Lecrín habilitará una zona en el cementerio para dignificar los restos, aún por identificar
MELEGÍS (GRANADA), 22 (EUROPA PRESS)
La Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH) ha finalizado la exhumación en Melegís, en el Valle de Lecrín (Granada), de los restos de 18 jóvenes milicianos republicanos que fueron fusilados en febrero de 1937, cuando huían de las tropas franquistas que habían ya tomado Málaga, dirigiéndose a Almería, a la conocida entonces como la «zona roja».
La excavación se ha llevado a cabo durante un mes usando las mismas técnicas que en un yacimiento arqueológico y, aunque los restos no han sido identificados al no haber sido reclamados por sus familiares, sí se han individualizado para facilitar en un futuro ponerle nombre a cada uno de aquellos militares, que huían «perdidos y en desbandada» cuando fueron encontrados por el batallón de fusilamiento que los buscaba, que les dieron de cenar «patatas fritas hasta saciarse».
Los trabajos, que han sido coordinados y realizados con los medios materiales y personales de la AGRMH, se centraron en una finca particular de Melegís, donde, por los datos que se habían recopilado, se preveía que podía estar localizada la fosa, según explicó el arqueólogo y profesor de la Universidad de Granada Francisco Carrión, que presentó en rueda de prensa los resultados de la exhumación junto a la presidenta y vicepresidente de la asociación, Maribel Brenes y Rafael Gil Bracero, el alcalde de El Valle de Lecrín, Juan Antonio Palomino, y el médico y antropólogo Ernesto Rosales.
La zanja donde ha sido hallada la fosa tiene una longitud de 10,5 metros y una profundidad de entre 1,50 y 1,75 metros cuadrados. Asimismo la altura del terreno es ahora diferente a como lo era en 1937, ya que en la zona se plantaron naranjos, que agregaron una capa de tierra de labor al suelo que entonces existía. Estos dos factores, sumado a que los cuerpos estaban situados unos sobre otros y con capas de cal entre cada uno de ellos, hicieron «muy difíciles» los trabajos, según indicó Carrión, quien precisó que sin embargo han sido «muy minuciosos» en que no se perdiera ningún resto, para su futura identificación.
Así, se ha conseguido individualizar los restos de estas 18 personas, casi todas menores de 30 años, y hallar los objetos que en el momento de su muerte llevaban. Por la investigación realizada hasta ahora –que acaba de comenzar– se han detectado en la mayoría de los cráneos de los represaliados algunas balas, indicativas de que los milicianos recibieron del batallón de fusilamiento el llamado «tiro de gracia», al no haber muerto cuando cayeron en la zanja.
También se han encontrado restos del calzado que llevaban, de una insignia militar –que podría servir para averiguar la unidad militar a la que pertenecían– y hasta cuatro monedas que uno de los milicianos llevaba en su bolsillo y una cuchara doblada para llevar asida del cinturón. Aunque los restos humanos se encuentran muy deteriorados, por el peso de tierra que han sufrido durante más de 70 años, los trabajos de tamización de la tierra en la que se encontraban han permitido además localizar huesos de hasta tres milímetros de espesor, por lo que se ha logrado además extraer casi el cien por cien de todos los elementos óseos de aquellos milicianos, se cree que todos hombres, entre ellos una persona de 1,90 metros de altura, explicó el médico Ernesto Rosales.
El Ayuntamiento del Valle de Lecrín, según anunció hoy su alcalde, habilitará además un mausoleo para dignificar los restos, para lo que ya se han puesto en contacto con el Ministerio de Defensa, que está «receptivo» y a la espera de recibir todos los datos que se hayan podido recopilar sobre los fallecidos, un trámite que se prevé largo pero que podría materializarse en otoño. Además, la Asociación ha puesto a disposición de los familiares un banco de datos de los milicianos hallados para que puedan reclamar sus restos, según explicó Rafael Gil Bracero, que incidió en que éste ha sido un ejemplo de que la exhumación de las fosas puede llevarse «sin alharacas» y con todo el rigor y la intimidad posibles.
La presidenta de la asociación indicó que la fosa de Melegís es una de las que se señalaron como viables para exhumar en el mapa de fosas en colaboración con la Junta de Andalucía, si bien, como no se ha contado con subvenciones para acometer los trabajos, ha sido la propia AGRMH la que los ha asumido económica y personalmente.

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