GRANADA, 23 (EUROPA PRESS)
Unas 9.000 personas visitaron el Centro Cultural CajaGranada Memoria de Andalucía, inaugurado el pasado martes por los Reyes de España, de los que unas 5.000 personas que recorrieron las instalaciones del edificio, obra de Alberto Campo Baeza, lo visitaron en las jornadas de puertas abiertas que comenzaron el pasado miércoles y que concluirán el próximo domingo 31 de mayo.
Según informó la caja en un comunicado, el resto de visitantes pasaron por el Centro Cultural desde que el pasado 21 de abril el Ballet de Viarias comenzó las actividades en el Teatro Isidoro Máiquez, por el que en los diferentes ciclos organizados pasaron 1.181 personas.
Del mismo modo, antes de la inauguración del Centro Cultural CajaGranada Memoria de Andalucía, 1.785 empleados de la entidad y sus familiares visitaron el recinto, al igual que otro millar de personas, representantes de diferentes instituciones, organizaciones y colectivos.
El miércoles, primer día de puertas abiertas, se registró una afluencia de 794 personas, que ascendieron a 852 el jueves y superaron las 1.100 el viernes. Para hoy está previsto que el número de visitantes supere las 2.000.
Pese al alto número de visitantes, el acceso al Museo CajaGranada Memoria de Andalucía fue fluido durante las jornadas de puertas abiertas, en las que el visitante, guiado por mediadores culturales conocieron el Museo y accedieron a la sala de exposiciones temporales en la que se exhibía la Colección CajaGranada Selecciones.
Para animar la espera de los visitantes, la Plaza de las Culturas, recinto situado entre las escalinatas del edificio pantalla y la entrada al Museo, acogió durante el fin de semana un espectáculo teatral que constaba de tres obras distintas, independientes, que suceden al mismo tiempo y que representan la vida y el entorno social e histórico de tres personajes ilustres sacados del propio museo.
Así, en las escalinatas de entrada se encontraba el emperador Adriano y unas esculturas vivientes de la época. Adriano hablaba al público sobre su vida, sobre el arte romano, situación social y política. Mientras tanto las estatuas vivientes completamente blancas, iban variando sus poses acompañando a Adriano.
En un lado del patio, Pinzón recibía al público contándoles sus hazañas como compañero de Colón y como descubridor independiente posteriormente. Detrás de él tuvo lugar un espectáculo de danza contemporánea a dúo, que giraba en torno a un gran aro, símbolo de las inquietudes de la época acerca de la tierra.
Al otro lado del patio, Murillo relataba su vida y sus inquietudes como pintor. Al mismo tiempo, detrás se celebraba una recreación del proceso creativo del artista mediante un número de pintura y expresión corporal dentro de un habitáculo transparente.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí