GRANADA, 27 (EUROPA PRESS)
Centenares de turistas llegados a Granada en el 2008 apostaron por contratar una ruta aérea para conocer desde otro de punto de vista la provincia, una iniciativa que permite a los tripulantes desde aventurarse en los desiertos de Guadix hasta efectuar una visita monumental con parada obligatoria en la Alhambra.
Además del monumento nazarí, se puede sobrevolar toda la costa granadina, según explicó a Europa Press el gerente de Dimensión Aérea, José González, entidad que oferta un total de cinco rutas aéreas desde unos cien euros por pasajero.
La llamada «Granada Monumental» ha sido la que más éxito ha cosechado en lo que va de año, cuando se efectuaron unos 300 vuelos contratados por grupos de turistas. Durante la visita aérea, de unos 30 minutos de duración, los tripulantes pueden divisar Sierra Nevada, así como edificios destacados de la capital, como la Catedral o la Plaza de Toros, y el casco viejo de la ciudad, con el Albaicín, la Abadía del Sacromonte o el recinto monumental de la Alhambra.
El perfil del turista que se decanta por esta ruta es el de una persona de entre 25 y 50 años que viene a visitar Granada por un par de días, comentó González, quien señaló que «la proporción de extranjeros y nacionales es muy similar».
La ruta más larga, de unos 90 minutos, es la de «La Alhambra desde Almería», que parte de esta ciudad y bordea los pueblos de la costa hasta llegar al Estrecho de Gibraltar, desde donde se inicia el regreso a Granada para sobrevolar la Alhambra, protagonista en todas las excursiones aéreas.
El resto de la oferta la componen «La Alhambra desde Málaga» y la citada ruta de la costa granadina, que bordea los pueblos de mar desde la Herradura hasta Motril, llegando hasta la Alpujarra y el Suspiro del Moro.
Todos los asientos de los aviones cuentan con grandes ventanillas, mientras que los pilotos, todos angloparlantes, narran a los visitantes parte de la historia de los edificios y lugares visitados.
PILOTO POR UN DÍA
La mayoría de este tipo de empresas, también ofrecen la posibilidad de disfrutar de vuelos acrobáticos o pilotar un avión por primera vez, una actividad que «suelen regalar mucho las parejas de los forofos de la aviación para su cumpleaños o durante las navidades», comentó González.
La actividad «Piloto por un día» es similar a la primera clase de un curso de vuelo, donde el principiante controla el avión el 95 por ciento del viaje, incluso en el despegue y aterrizaje. En esta última operación es ayudado por el instructor, puesto que exige algo más de experiencia.
Los interesados reciben una breve clase explicativa a pie de avión, donde aprenden el funcionamiento de los mandos y las maniobras que efectuarán durante el vuelo, que suele tener una duración de unos 50 minutos.
Más de un millar de turistas disfrutaron este año de estas y otras actividades aéreas a través de la empresa Dimensión Aérea, desde donde aseguran que esta iniciativa «se ha convertido ya en toda una tendencia turística y de ocio».

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