MADRID, 19 (EUROPA PRESS)
Los etarras Igor Solana, uno de los asesinos del que fuera fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Luis Portero; del concejal del PP José Martín Carpena y del coronel Antonio Muñoz Cariñanos; y Eider Pérez Aristizábal acudieron al Registro Civil de Granada a inscribir al hijo de ambos tuvieron el pasado mes de marzo porque así lo determinó en un exhorto el juez de vigilancia penitenciaria.
Según confirmaron a Europa Press fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, ambos se desplazaron desde la cárcel de Albolote (Granada), donde están internos, hasta las instalaciones del registro en vehículos separados. Por una parte, la madre acudió con el bebé, en un vehículo apto para el traslado del mismo y custodiado por otro de la Guardia Civil, y, por otra, el padre lo hizo esposado, en uno de los coches que habitualmente se emplean para este tipo de traslados.
La familia de Portero expresó ayer su malestar porque los etarras hayan tenido un niño, que nació en un hospital de Granada, «a pesar de estar en grado de aislamiento» y pidieron que se depuren las oportunas responsabilidades por el caso. En el mismo sentido, los familiares consideran que «nunca se suele hacer» que los presos acudan al Registro para hacer los trámites oportunos sino que lo habitual es que sean los funcionarios los que acudan a la cárcel a realizar los mismos.
Sin embargo, las mismas fuentes explicaron a Europa Press que es el juez el que decide en cada caso si son los presos los que se trasladan fuera del centro a cumplir con los trámites o si, por el contrario, es un oficial del Registro el que se dirige al centro penitenciario. El juez analiza cada caso concreto y decide en función de ello, una situación que también ocurre con otros trámites, como cuando contraen matrimonio.
Aunque en un principio se pensó que había sido Solana el que había salido del centro para registrar el nacimiento de su hijo, el director de la prisión, Naúm Álvarez, aseguró que fue la madre del pequeño la que se desplazó hasta los juzgados de la capital granadina para llevar a cabo este trámite. Para ello, se activó un dispositivo de seguridad que la custodió en todo momento hasta su llegada a la cárcel.
Con respecto a la estancia de Aristizábal, ésta se encuentra actualmente en un módulo destinado para madres, pues independientemente del delito cometido por ésta, «la ley dice que los niños tienen que estar en módulos específicos para ellos». Siempre que las madres están capacitadas para atender a sus hijos y durante el tiempo que pueden tener con ellas a los bebes -hasta los tres años– éstas permanecen en el módulo de madres.
«Los niños no pueden estar en un módulo de aislamiento sino en un módulo específico de madres» y cuando cumplen los tres años y abandonan el centro, las madres vuelven al módulo que les corresponde por su calificación pero entretanto, «el delito no modifica el derecho legal a estar con sus madres», insisten desde Instituciones Penitenciarias.
La madre fue trasladada desde la prisión de Huelva a la de Albolote, la única andaluza con módulo de madres, a finales del mes de noviembre del año pasado, cuando se encontraba embarazada de seis meses. En abril, cuando el niño ya había nacido, fue trasladado también desde Huelva al mismo centro el padre, de modo que la pareja pudiera ejercer su derecho a comunicarse y para que estas comunicaciones se produjesen de una forma menos costosa y más segura.
Instituciones Penitenciarias prevé que Solana vuelva a ser conducido en las próximas semanas al centro onubense. Cuando a él y a su pareja les corresponda tener nuevas comunicaciones será el terrorista el que se desplace a Albolote pues trasladar a la madre con el hijo reviste más dificultades.

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