El segundo de los conciertos del Festival de Jazz de Granada presentó en solitario al trompetista de Nueva Orleáns Nicholas Payton.
Joven prodigio de su instrumento, como todo los de su generación ha hecho causa común con su ancestros (llegó a dedicar un disco entero a Louis Armstrong) practicando un clasicismo no exento de virtuosismo. A pesar de haber realizado un mesurado coqueteo con los sonidos contemporáneos, en su nuevo disco «In to te blue» regresaba a la melancolía cómoda del blues, algo que también impregnó en Granada el concierto de presentación de este trabajo.Un teatro Isabel la Católica completamente lleno saludo la aparición de este músico, de natural muy tímido, pero que llega en escena a recorrer todo el arco de expresividad hasta el extremo opuesto, a terminar dando y pidiendo palmas al final de su concierto, como también ocurrió. Final nada previsible cuando comenzó en una penumbra emocional y musical completamente digna de una tarde de domingo en invierno. «The Backward Step» fue ese arranque taciturno y con un perfil bajo que ocasionalmente llegaba a muy bajo, tanto que el puntear del zapato del bajista se escuchaba perfectamente en todo el teatro. Acompañado fuera de programa por el gran George Colligan, que había tocado la noche anterior y se quedó para acompañar a su amigo Payton en el concierto granadino, el cuarteto se convirtió en quinteto con el aporte, sobre todo, de un setentón Fender Rhodes, que suministró un curioso toque «vintage» a los primeros temas. Entre ellos «Rose wine» y un «Triptych» que devino en latino tras un espectacular solo del percusionista Daniel Dadownick. Para muchos fue una sorpresa descubrir que también Payton canta, no tanto para los que hubiesen escuchado el mencionado disco, y lo hace con una escasa voz pero muy expresiva («Blue»), todo lo contrario que cuando sopla su instrumento, que con un estupendo trabajo de dinámicas puede pasar del susurro más emocionante al vertiginoso ametrallamiento de notas.
El público, en pié, despidió al músico americano acompañando con las palmas solicitadas el tema «Iwana Stay in N.Orleans»,en esencia una marcha típica de las bandas de aquella ciudad y presentada con gracejo como una composición «del compositor favorito de mi madre». El festival de Jazz de Granada volverá el jueves que viene en su segundo fin de semana con el concierto del pianista panameño Danilo Pérez acompañado por ese gigante del «cool» que es Lee Konitz. El Festival Internacional de Jazz de Granada organizado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Granada, Diputación de Granada, Cervezas Alhambra y Caja Granada con la colaboración de la Asociación GranadaJazz.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí