GRANADA, 31 (EUROPA PRESS)
Las instituciones políticas, empresariales y sindicales que firmaron en 2005 el llamada Pacto Saray, en el que abogaron por la independencia de CajaGranada, respaldaron hoy la postura expresada por el presidente de la entidad, Antonio Claret-García, de no participar en ningún proceso de fusión con otras cajas andaluzas, salvo CCOO.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Confederación Granadina de Empresarios, Gerardo Cuerva, defendió la autonomía de la entidad frente a cualquier otra caja de ahorros, para que pueda seguir teniendo «plena capacidad de decisión sobre su negocio y su futuro».
Aunque Cuerva se mostró partidario de avanzar hacia una gran caja de ahorros andaluza por considerar que «sería bueno para nuestro tejido productivo» matizó que «tampoco el tamaño garantiza la continuidad» de una entidad financiera e insistió en que «no existe una razón objetiva para que este proceso deba culminar con la creación de una única caja de ahorros andaluza».
Así, consideró que los procesos de fusiones de cajas no deberían estar motivados por una acción defensiva ante la actual crisis financiera internacional sino que «debería responder a iniciativas proactivas de las propias entidades involucradas con el objetivo de generar sinergias que, a su vez, mejoren el sistema financiero».
El secretario general del PSOE de Granada, Francisco Álvarez de la Chica, consideró que la posición del presidente de CajaGranada es la acertada, aunque se mostró partidario de que avancen en la fusión aquellas entidades en las que se den las condiciones para su integración.
Consideró que la actual consolidación de CajaGranada se debe al acuerdo político alcanzado en torno a la entidad, por lo que condicionó cualquier decisión sobre su futuro a este mismo nivel de acuerdo que está vigente en estos momentos.
De la Chica, solicitó a CajaGranada que continúe trabajando con la misma solvencia y fiabilidad en todo lo que contribuya al desarrollo económico y social en su ámbito de influencia y en cuantas iniciativas fortalezcan los objetivos estratégicos de la provincia y Andalucía.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio, Javier Jiménez, fue más tajante y apostó por «contar siempre con una entidad financiera sólida y fuerte, que apueste por el territorio granadino y especialmente por los proyectos de desarrollo que se generan en él».
En este sentido, mostró su preocupación por que un proceso de fusión alejase de Granada el centro de toma de decisiones de la entidad, de modo que ese «alejamiento» pudiera afectar a las proyectos que se desarrollan en el territorio.
Así, recordó que en la actualidad hay importantes proyectos como en marcha, como el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud o la celebración del Milenio del Reino de Granada, que requieren el apoyo de la entidad.
Fuentes de IU se mostraron partidarias de respetar el espíritu del Pacto Saray, aunque matizaron que existen fórmulas intermedias para llevar a cabo la citada fusión, sin que la entidad pierda ese control público y que los ahorros granadinos reviertan en la provincia.
El PP granadino no se pronunció hoy oficialmente, si bien el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, se pronunció esta semana al respecto y opinó que la fusión de cajas de ahorro andaluzas responde al «sueño» del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, de contar con una gran entidad para poder «controlar desde Sevilla todo este sistema financiero y hacer y deshacer a su antojo».
Torres Hurtado estuvo en contra de una fusión «por motivos políticos» y condicionó el proceso en la existencia de informes técnicos de la entidades en los que se especifique «si resulta beneficioso para las empresas, los trabajadores y los ciudadanos».
Por su parte, los sindicaros mayoritarios –UGT y CCOO–no compartieron posiciones en este asunto. Mientras que la Unión General de Trabajadores defendió la autonomía de la caja, Comisiones Obreras consideró necesario apostar por la integración de los recursos de las financieras andaluzas.
El secretario general de UGT-Granada, Mariano Campos, indicó que en los ocho años que han pasado desde la firma del pacto Saray se ha producido «un avance importante en la entidad», logrando un consenso entre las fuerzas sociales, económicas y políticas.
No obstante, para el presidente de la Gestora de la Unión Provincial de CCOO-Granada, Miguel Ángel Soto, la fusión sería un «buen instrumento» financiero para afrontar la crisis y salir reforzados de la misma.
Indicó que este proceso no tiene que llevar aparejados pérdidas de empleo, por lo que apostó por «una gran caja andaluza que afronte proyectos económicos de envergadura que permitan mejorar el modelo productivo».

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