GRANADA, 23 (EUROPA PRESS)
El vicerrector de Extensión Universitaria y Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Granada (UGR), Miguel Gómez Oliver, consideró hoy «lamentabilísimo» que un profesor de la institución como el poeta Luis García Montero se sentara ayer en el banquillo de los acusados, por un delito de injurias graves con publicidad.
En declaraciones a Europa Press, Gómez Oliver, que confió en que el juez no condene al catedrático, indicó sin embargo que la institución no puede decantarse por un miembro o por otro de la comunidad universitaria «porque la consideración ha de ser la misma para todos los que la componen».
El también catedrático de Historia Contemporánea insistió en que, mientras no haya denuncia formal de los alumnos de Fortes por sus prácticas académicas, la UGR no puede tomar legalmente ninguna medida al respecto, puesto que no tiene competencia legal para hacerlo.
«Los alumnos pueden decir que las clases les causan irritación, pero si no lo denuncian no podemos hacer nada. Si no contestan a sus profesores todavía peor, porque la Universidad sí que tiene los elementos de garantía suficientes para que en un momento determinado un alumno que conteste de forma respetuosa a las opiniones que un profesor da en el aula no le puede ocurrir jamás nada desde el punto de vista académico. La libertad de cátedra no es sólo de los profesores hacia los alumnos, sino también de la tarima hacia arriba», aseguró.
Preguntado por si considera que el que un profesor diga a sus alumnos que Federico García Lorca era un fascista afecta a la imagen de la UGR, Gómez Oliver señaló que la reputación de la institución la dan todos sus miembros, si bien, a título personal, dijo que esa visión le parece «una barbaridad» y que no consentiría esa declaración en su presencia.
«La UGR no tiene una sola voz, venturosamente, como la pudieron tener la universidad nazi, estalinista o la homogeneizada franquista contra la que personas como Luis –García Montero– o como yo luchamos en nuestra época», apuntó.
JUICIO AL POETA
García Montero declaró ayer ante el titular del Juzgado de lo Penal 5 de Granada, Miguel Ángel Torres, que se sintió obligado a escribir el artículo que publicó en «El País» sobre el profesor Fortes, por el «dogmatismo» y «sectarismo» generado entre los alumnos, consecuencia de sus manifestaciones en las clases, donde mantenía que Federico García Lorca «era un fascista», que Antonio Muñoz Molina «defiende el terrorismo de Estado» o que Francisco Ayala «había sido un aliado del fascismo».
Fortes, que declaró como testigo, negó ese extremo bajo juramento, mientras que sus ex alumnos mantuvieron que en el aula se refiere al también Premio Nacional de Poesía como un «pequeño burgués al servicio del régimen» o el «apóstol de San Federico, poeta y mártir», y a su mujer, Almudena Grandes, como «la consorte del taxista», en referencia al verso «Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi». De igual forma, el querellante afirma en sus clases, según los que fueron sus alumnos, que Lorca «sostenía la ideología fascista».
Así, según declararon, Fortes dedica «expresiones vejatorias» a García Montero de manera «constante» y «sistemática», que a algunos alumnos irritan y a otros hace reír, según dijeron los testigos, que aseguraron además que el profesor ha ordenado hacer trabajos, «investigaciones casi policiales», de los ingresos que percibía García Montero, que, por contra, «jamás» ha insultado a Fortes en las aulas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí