GRANADA, 5 (EUROPA PRESS)
Un jurado popular enjuiciará a partir de mañana en la Sección Primera de la Audiencia de Granada al hombre, de iniciales J.G.R. y 44 años, que supuestamente mató a su novio de 74 martillazos en Churriana de la Vega (Granada), en marzo de 2006, por lo que la Fiscalía le pide una pena de 15 años de prisión.
La vista ya se suspendió el pasado 25 de junio ante la falta de candidatos que tenían que integrar el jurado, ya que sólo se presentaron quince personas, cuando son necesarias veinte, entre las que se seleccionan mediante sorteo a nueve miembros y dos suplentes.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, al que tuvo acceso Europa Press, el acusado, que lo está de un delito de asesinato con la atenuante de trastorno mental transitorio, conoció en Benidorm diez años antes al ahora fallecido, que era restaurador de obras de arte. Se hicieron amigos e iniciaron una relación sentimental en Madrid, donde convivieron en una casa.
Meses antes de los hechos, ambos habían comprado al padre del acusado un cortijo en Churriana de la Vega, que iban a acondicionar para vivir y abrir un taller de cristal. Por ello viajaron a Granada, aunque lo hicieron por separado. Primero llegó el acusado y el 3 de abril de 2006 lo hizo la víctima.
Dos días después, a las 08.00 horas, se produjo una discusión entre ambos en la que, sin motivo aparente, según el fiscal, y de forma sorpresiva, el acusado cogió un martillo y le propinó dos fuertes golpes en la frente a su compañero sentimental. El primero fue en el ojo izquierdo y el segundo en la zona superior del ojo derecho.
Al intentar huir, el acusado supuestamente golpeó con el martillo la mano derecha de la víctima para impedírselo. Al continuar la víctima en su empeño, J.G.R. le propinó otro fortísimo golpe con una especie de piocha por encima de la oreja, según declaró.
Su novio quedó así agonizando y el imputado, después de lavarse las manos, cogió el teléfono móvil de él y efectuó varias llamadas a la Policía Local de Granada y al 061 solicitando una ambulancia ya que había un hombre herido.
Acto seguido salió a la carretera y a unos 100 metros antes de llegar a la casa, desde Granada, paró mediante gestos con las manos a una patrulla de la Guardia Civil, que se dirigía al lugar de los hechos, y les dijo «ahí en el cortijo hay dos bombas, tener cuidado que yo he ido y me han pegado».
Según la autopsia, la muerte se produjo por los traumatismos cráneo-faciales que le produjeron una «hemorragia subaracnoidea a nivel encefálico, con afectación de los centros nerviosos vitales». los traumatismos, según los signos apreciados, fueron producidos por un objeto contundente de punta cuadrada, que puede corresponderse con el martillo hallado en el lugar de los hechos y manchado de sangre.
EPISODIO MANIACO «GRAVE».
En el primer reconocimiento psíquico que se le hizo al acusado, en mayo de 2006, se le diagnosticó un trastorno mental aunque sin constatar los forenses alteración de la capacidad cognitiva ni volitiva en el momento de los hechos.
Un segundo informe elaborado por otros psiquiatras, en diciembre del mismo año, estableció que presentaba «un trastorno bipolar, episodio maniaco grave con síntomas psicóticos con congruentes con el estado de ánimo». Durante esos episodios el paciente presenta «gravemente alteradas sus capacidades volitivas y cognitivas».
Pese a ello, en el momento de los hechos «no es posible constatar la alteración de sus capacidades volitivas y cognitivas pero sí es posible deducir que existía dicha alteración», consta en el informe. La víctima tenía 74 años, era argentino y tenía cuatro hermanos.
La indemnización solicitada para los hermanos del difunto asciende a 64.409 euros.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí