GRANADA, 11 (EUROPA PRESS)
El juicio por la supuesta venta irregular de los terrenos del antiguo estadio de Los Cármenes de Granada se reanudará mañana en la Audiencia Provincial de Granada tras haberse suspendido la sesión de hoy al retirar la acusación particular, que ejerce el ex presidente del Granada CF Alfonso Suárez, los testigos que tenía propuestos para hoy.
El letrado de Suárez, Manuel Sanchís, informó a Europa Press de que los ex directivos del club deportivo citados para hoy lo estaban para probar el delito fiscal que en principio se le imputaba a los acusados pero que en la primera sesión de la vista oral, durante el planteamiento de las cuestiones previas, fue retirado, por lo que no tenía sentido su testimonio.
De igual forma, Sanchís consideró que no era necesaria la declaración en calidad de testigos de los dos ex concejales citados para hoy, uno de ellos Baltasar Garzón Garzón, que en el año en el que el estadio se vendió era edil del grupo municipal de IU.
En la sesión de ayer, el ex presidente Alfonso Suárez, que declaró en calidad de testigo, negó haber pedido a la compradora de los terrenos, Lazasur, que le pagara en B lo que le adeudaba el club deportivo, tal y como afirmó el día anterior en la vista oral el promotor José Julián Romero.
Suárez señaló que, a pesar de que lo estuvo reclamando durante dos años, Lazasur sólo intentó negociar con él la cantidad que se le adeudaba después de interponer contra la entidad una querella, querella que dio lugar posteriormente a la instrucción del caso que ahora se enjuicia y en el que están imputados tres ex directivos del Granada CF y cinco promotores inmobiliarios.
El ex presidente ya anunció que se querellará contra José Julián Romero por calumnias por su declaración ante el tribunal, en la que afirmó estar sentado en el banquillo de los acusados por «no haber pagado en B» a algunos acreedores del Granada CF que, según apuntó, tenían deudas con el Estado.
ROMERO DICE QUE SUÁREZ ERA INSOLVENTE
Romero dijo que «el caso más llamativo» es el del propio querellante, el ex presidente del club deportivo Alfonso Suárez, que, según el promotor, está declarado por Hacienda como insolvente desde el año 1984.
Según declaró ante la Sala, Suárez instó a Lazasur a que le pagara «en B» o que el pago no se realizara a su nombre, extremo que hoy fue negado en rotundo por el ex presidente del club que, según el promotor, interpuso la citada querella «dos días después» de la negativa de la entidad.
En el cuarto día de juicio, la acusación particular y popular –que ejerce Suárez y Socios de 20 años del Granada CF– pudo iniciar su interrogatorio, después de que en los días anteriores los ocho acusados se negaran a responder a sus preguntas acogiéndose al derecho que les asiste. El primero de la treintena de los testigos citados en la causa fue el ex tesorero del Granada CF, Luis López.
López afirmó que en la asamblea extraordinaria en la que los socios trataron la venta del estadio, en agosto de 1995, no se trató que ésta pudiera abrirse a terceros, como así sostienen los acusados. De hecho, según incidió, el «sentir» de la mayoría de los socios era que los terrenos de Los Cármenes se adquirieran por el Ayuntamiento para que el club deportivo mantuviera su campo.
De igual modo, indicó que la deuda del club no ascendía a más de 2.000 millones de pesetas, sino que «superaba en muy poco» los 1.000, de manera que, según entiende López, la cantidad se «infló», circunstancia que, en principio, fue, según su testimonio, bien acogida, puesto que se esperaba que el sobrante fuera destinado al Granada CF, que podría adquirir más patrimonio, ya que sólo contaba con la titularidad del estadio.
Sin embargo, fue Lazasur la que se comprometió a pagar a los acreedores, un «contrasentido» según el ex tesorero, ya que «debía de haber sido el Granada el que hubiera pagado», por lo que la operación produjo mayor rentabilidad a la entidad. De todas formas, López reconoció que el club pretendía desde hacía años vender el estadio al «mejor postor», que podría haber sido el Ayuntamiento, ya que, según sus cálculos, la deuda ascendía a unos 1.400 millones, cantidad en la que el Consistorio había tasado los terrenos.
López mantuvo que a las normas de subasta del estadio no se les dio suficiente publicidad y que, de hecho, a ella sólo acudieron los representantes de Lazasur, que optaron a la compra, cuando, según le consta al ex tesorero, «otros estaban interesados».
Mañana se reanudará la sesión, en la que, además de otros testigos, está citado el ex concejal Luis Gerardo García-Royo, propuesto por la defensa del acusado Cándido Gómez, ex presidente del club cuando se produjo la venta del estadio, en 1996. El lunes 15 comparecerá previsiblemente, también como testigo, el constructor José Ávila Rojas.

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