MADRID, 28 (EUROPA PRESS)
Nieves Galindo, la nieta del maestro enterrado en una fosa común, en la localidad granadina de Víznar, junto al poeta Federico García Lorca, se personará en la Audiencia Nacional para solicitar que se investigue el paradero de su abuelo, Dióscoro Galindo, asesinado el 18 de agosto de 1936, junto con dos banderilleros y el insigne poeta.
Según informó esta tarde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, hace años que la nieta de Dióscoro Galindo ha tratado de promover la exhumación de la fosa en la que podrían encontrarse los restos de su abuelo, pero se ha encontrado con la oposición de la familia Lorca, que desde el primer momento se ha negado a una posible exhumación de la, alegando que sería una forma de traicionar la memoria de Federico.
La nieta del maestro de la localidad granadina de Pulianas sumará su demanda a las de numerosas asociaciones y personas que ha título particular iniciaron en la Audiencia Nacional una solicitud por la investigación de más de 1.200 republicanos desaparecidos como consecuencia de la represión franquista y de los impedimentos que pusieron las autoridades de la dictadura para que las familias de los asesinados pudieran investigar y dar con el paradero de sus seres queridos.
GARZÓN PIDIÓ INFORMES
El pasado mes de julio Baltasar Garzón solicitó a los Ministerios de Defensa e Interior informes acerca de los desaparecidos durante la guerra civil y la dictadura. Ambos ministerios respondieron que carecen de dichos informes, por lo que el juez ha remitido solicitudes a otras instancias institucionales en busca de esa documentación.
Meses antes el fiscal de la audiencia nacional solicitó que se archive el caso con el argumento de que los asesinatos perpetrados por las fuerzas franquistas no formaban parte de una estrategia generalizada, sino que habían sido crímenes aislados y que por tanto su investigación correspondería a los correspondientes juzgados de primera instancia.
Las asociaciones desde entonces han remitido al juez Garzón numerosa documentación con el fin de demostrar que los asesinatos fueron llevados a cabo como una estrategia generalizada para eliminar a miles de personas que habían apoyado los gobiernos de izquierdas durante la Segunda República.
La asociación argumenta que, en caso de que la fosa de Lorca fuera exhumada, la identificación de los restos de los cuatro hombres que se encuentran en ella sería extremadamente sencilla. Por un lado, al maestro, Dióscoro Galindo, le faltaba una pierna; otro de los banderilleros era cojo y la frente del poeta, Federico García Lorca, podría ser identificada con un rápido estudio de los restos óseos.
En unos días Nieves Galindo, la nieta del maestro, acudirá al juzgado número 5 de la Audiencia Nacional acompañada por uno de los abogados querellantes, Fernando Magán, para solicitarle al juez Garzón que investigue la desaparición forzada de su abuelo, al que quiere poder darle una sepultura digna.

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