GRANADA, 11 (EUROPA PRESS)
La asociación ecologista Buxus ha presentado alegaciones contra los trasvases de aguas y aumento del regadío recogidos en el proyecto de conducciones de la presa de Rules, en la provincia de Granada, al considerar que se encuentra «sobredimensionado» y tiene un coste «desorbitado».
Los ecologistas proponen como alternativa consolidar los regadíos existentes, incorporar las aguas residuales al sistema y recuperar el cauce del Guadalfeo desde la costa hasta la presa de Rules como un gran corredor ambiental con usos ecológicos y de esparcimiento para la población, según informó hoy en un comunicado la organización.
El proyecto, con un valor inicial de 170 millones de euros, recoge según Buxus medidas impactantes como la construcción de 118 kilómetros de tuberías, 18 depósitos de regulación, caminos y electrificaciones así como la reforma de instalaciones ya existentes y la construcción del tratamiento terciario en la Edar de Motril-Salobreña.
Así, «el sistema pretende la extracción de más de más de 5.000 millones de litros de aguas del acuífero Motril-Salobreña», a los que se sumarían los procedentes de las presas de Rules y Béznar y las aguas tratadas de la Edar Motril-Salobreña que serían bombeadas hasta las proximidades del Tajo de los Vados, desde donde se produciría su distribución hacia Almuñécar y la Contraviesa.
En total se prevé el trasvase a la cuenca de Almuñécar de 8.330.000 metros cúbicos y de 10.930.000 a las cuencas de la zona de la Contraviesa.
Para la organización, esta propuesta fue diseñada en 1998 en plena expansión de los invernaderos, por lo que «no tiene nada que ver con la realidad actual de la comarca», en la que el sector agrícola se encuentra en crisis y «donde el sector inmobiliario ha tomado el relevo».
Como ejemplo, alude a los planeamientos urbanísticos de la costa, que «ya han clasificado como urbanizables mas de 2.000 hectáreas de las 5.000 que el plan propone ampliar en regadío». De este modo, la asociación ecologista considera que las obras se encuentran «sobredimensionadas con un coste «desorbitado», del orden de 170 millones de euros».
Por todo ello, Buxus argumenta que el proyecto debe ser reconsiderado, afectando esta nueva definición a los diámetros y trazado de las tuberías, los volúmenes trasvasados, los caudales ecológicos, la salvaguarda de espacios naturales en riesgo y la incorporación de medidas correctoras y compensatorias que equilibren el resultado ambiental y social de la actuación prevista.

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