GRANADA, 25 (EUROPA PRESS)
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) deberá indemnizar con 88.000 euros a una paciente que ingresó en Urgencias del Hospital Virgen de las Nieves de Granada por desprendimiento de retina y que perdió el ojo tras esperar 40 días para ser atendida.
Así se indica en una resolución de la Dirección Gerencia del SAS, a la que ha tenido acceso Europa Press, y que ha sido remitida por el Defensor del Paciente, que tras la reclamación efectuada al Servicio Andaluz de Salud por parte de la paciente ha conseguido la estimación por parte de la administración y la indemnización de daños y perjuicios
La reclamante asistió por primera vez en julio de 2002 al Servicio de Urgencia del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada al sentir pinchazos y destellos en el ojo derecho, siéndole diagnosticado un desprendimiento de retina, por lo que fue citada dos días después para intervenirla de urgencia.
No obstante, el día previsto para la intervención le informaron de que no iba a poder ser operada del desprendimiento, «por ser preciso realizar otras intervenciones preferentes de retina», por lo que le dieron una cita para una semana después.
En el informe de alta se indicó a la paciente que quedaba pendiente de realizarle una vitrectomía, aunque esta segunda operación se aplazó cuarenta días después de ser indicada.
La demora en practicarle esta segunda intervención, le provocó un «importante» deterioro de su lesión oftalmológica, sufriendo una hemorragia vítrea, con pérdida total y definitiva de la visión del ojo. Así lo reconoce el SAS, que admite en su resolución que «en relación con la intervención de vitrectomía propuesta, el plazo de espera de 40 días es elevado, pudiendo haber disminuido las posibilidades de conseguir un resultado anatómico y funcional adecuado del desprendimiento de retina de la paciente».
Tras la segunda intervención, el estado del ojo, ya sin visión, fue deteriorándose cada vez más, por lo que tras sufrir intensos dolores y fuertes derrames, meses después le tuvieron que eviscerar completamente el ojo.
Ante estos hechos, el Defensor del Paciente efectuó, a través de sus servicios jurídicos en Granada y en nombre de la paciente, una reclamación patrimonial en el año 2006, que finalmente ha sido atendida por el SAS, que reconoce de forma expresa, la demora asistencial, así como su responsabilidad por las secuelas sufridas por la paciente.
La presidenta de la asociación El Defensor del Paciente, Carmen Flores, indicó hoy a través de una nota que «si por razones organizativas no es posible intervenir a un paciente, que se sabe requiere una asistencia sin demora, la administración sanitaria está obligada a emplear todos los medios que tiene a su alcance, ya sea mediante remisión a otro centro de salud u hospital del Sistema Sanitario Público o, si es necesario, a una clínica privada con cargo a la Administración».
Carmen Flores advirtió de que «en última instancia, los pacientes deberían ser informados de los riesgos que del retraso de una intervención pueden derivarse» y añade que el presente caso, «demuestra la evidente falta de medios» en el sector sanitario.
Opinó así que «debería primar potenciar los servicios públicos ya que es mejor para todos la inversión que el pago por secuelas irremediables en cualquier paciente, ya que la lista de espera es un atentado y por tanto un delito contra la salud y la vida de las personas como se ha podido demostrar en este caso», añadió.

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