Los peritos atribuyen a un «comportamiento raro» lo sucedido, si los incendios se analizan en su conjunto y no por separado
GRANADA, 9 (EUROPA PRESS)
El hombre acusado de provocar cuatro incendios forestales en el Parque Natural de Sierra Nevada, concretamente en Órgiva (Granada), entre noviembre de 2002 y abril de 2003, negó hoy ante la Audiencia Provincial de Granada su participación en los hechos y afirmó que lo que hizo fue colaborar a su extinción.
Así, según relató ante el tribunal y el jurado popular en la Sección Primera, donde continuará la vista oral mañana, el acusado, de iniciales A.V.R. y 32 años, aseguró ser el primer interesado en que los incendios, que arrasaron 3,31 hectáreas, no se propagaran, al detectarse éstos en las inmediaciones de la finca que es propiedad de su familia.
A.V.R., para el que la Fiscalía pide 12 años de cárcel por cuatro delitos de incendio forestal y una falta contra el orden público, explicó que el día en que se declaró el primero de los incendios, el 5 de noviembre de 2002 en la Hoya del Morongo, en el término municipal de Cáñar, pasaba por allí cuando vio la zona, por donde dijo que hay un camino, en llamas, por lo que ayudó a apagarlo.
El 16 de diciembre del mismo año se incendió el denominado Cortijo de las Alberquillas, propiedad de la familia del acusado y adonde, según dijo, acudía a realizar labores de riego o con el ganado. En esa fecha, A.V.R aseguró haber estado con su padre, a quien acompañó con el ganado hacia la sierra, testimonio que corroboró el segundo, que declaró en la vista como testigo. A su vuelta, dijo haber visto humo, tras lo que comenzó a correr por si podía ayudar a extinguirlo.
Ese día, según el relato fiscal, se produjo un incidente con un agente forestal, que, al percatarse de la presencia del acusado en el lugar, le pidió que se identificara, tras lo que salió corriendo. El agente le preguntó qué hacía allí y le acusó de ser el autor del siniestro, según indicó A.V.R., que dijo no recordar si salió huyendo.
En el tercero de los siniestros, de nuevo en el paraje Cortijo de las Alberquillas, con hasta once puntos de inicio diferentes, el 12 de marzo de 2003, también afirmó A.V.R. participar en su extinción, al igual que en el último de ellos, el 2 de abril de 2003 en el mismo paraje.
«VOX POPULI».
El fiscal preguntó al procesado por la cercanía de una plantación de hachís, de la que tenía constancia él mismo, pero de la que se desvinculó en su testimonio. Preguntado además por si tenía algún tipo de problema con los vecinos de Cáñar, éste negó que existiera alguno, habida cuenta de que entre los habitantes del pueblo era «vox populi» que A.V.R. era el autor de los incendios, según reconoció el entonces alcalde del municipio, Manuel Atienza, que declaró en calidad de testigo.
Como el acusado no se presentó en la vista programada para el pasado 21 de abril, el fiscal le preguntó la razón de su «huida», por la que se le declaró en busca y captura, a lo que A.V.R. explicó que se marchó a Gales, de donde era natural su novia, para apoyarla al tener ésta a un familiar con problemas de salud. Así, aseguró no tener constancia de la celebración del juicio, del que se enteró al ir a interponer una denuncia por el robo de su cartera, cuando la Policía lo detuvo al estar en esas circunstancias.
De igual forma, inquirido por su abogado, reconoció que en las cercanías de las zonas donde se registraron los incendios se ubican campamentos de «hippies», desde hace al menos diez años, y que normalmente hacen fuegos para calentarse o cocinar. Señaló por otro lado que hasta marzo de 2003 no se le había imputado la autoría de los siniestros, que afectaron, según apuntó, a la finca propiedad de su familia.
Uno de los testigos citados hoy, un agente forestal, manifestó que los fuegos podrían haberse producido por una quema de matorrales sin tomar «ninguna precaución» y sin contar con licencia, si bien no valoró si se pudieron deber a una negligencia o fueron intencionados.
Reconoció haber visto al acusado en el lugar de los incendios, y aseguró que en el primero de ellos, éste se puso «tenso» y le amenazó, mientras que en el segundo huyó al ser llamado por su nombre.
En el juicio han declarado además como peritos dos agentes, uno de los cuales ha afirmado que, si se analizan por separado, los incendios presentan «indicadores» que inducen a pensar que fueron causados por la quema de matorrales, y si se hace en su conjunto, los atribuiría a un comportamiento «raro o arbitrario».
La defensa ha pedido la libre absolución de A.V.R. no sólo porque éste ha negado en todo momento haber participado en los incendios, sino porque en las diligencias previas «no se ha acreditado que tuviera participación alguna», ni existe «evidencia» de su culpabilidad, al no haber pruebas «de entidad suficiente» que lo impliquen, ni testigos que le puedan atribuir la autoría.

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