GRANADA, 03 (EUROPA PRESS)
El titular del Juzgado de Instrucción 1 de Órgiva (Granada) ha transformado en procedimiento abreviado las diligencias abiertas contra Antonio Herrera, conocido como el «jamonero de Trevélez», acusado de estafar millones de euros a vecinos de la Alpujarra y en prisión desde el pasado mes de diciembre, paso previo para abrir juicio si se presenta escrito de acusación.
Según informaron a Europa Press fuentes del caso, en el auto emitido, el juez considera a Herrera presunto autor de dos delitos de estafa, un delito continuado de falsedad, contra la Hacienda Pública, apropiación indebida, un delito societario y alzamiento de bienes.
Por otro lado, considera que su mujer, administradora de los negocios de su marido, podría haber cometido un delito societario y contra la Hacienda Pública y para el tercer imputado, E.C.P., pide el archivo de las actuaciones que se le atribuían.
En el auto, según las fuentes, el juez hace un resumen de todas las actuaciones del «jamonero» y cifra en unas 200 personas las afectadas por la supuesta estafa, por un importe de unos diez millones de euros.
Las partes disponen ahora de diez días para pedir el sobreseimiento de la causa o la apertura de juicio oral, según las fuentes.
El presunto estafador, que huyó a finales de 2004 y que fue trasladado a España procedente de la República Dominicana al ser reclamado por la justicia española, declaró en el Juzgado durante unas cuatro horas el pasado mes de diciembre.
Herrera, de 50 años, reconoció prácticamente los hechos por los que estaba acusado, aunque los tildó de mal negocio y no tanto de estafa. Explicó que no se llevó el dinero que habían invertido en su negocio más de 300 vecinos de Trevélez a la República Dominicana cuando huyó, puesto que ya estaba arruinado. Se fue con unos 8.000 euros, según fuentes del caso.
Indicó que «no está orgulloso» de lo que ha hecho y consideró que la cárcel es el único modo de garantizar su seguridad, por lo que llegó incluso a solicitar su ingreso en prisión puesto que se sintió amenazado. Reconoció que su marcha fue una «huida hacia adelante» después de que la empresa quebrase en 2004, ya que arrastraba desde 2000 pérdidas.
El «jamonero de Trevélez» dejó su trabajo de director en la sucursal bancaria de una caja de ahorros de la localidad granadina para dedicarse al negocio familiar de los jamones. El detenido convenció a más de 300 personas para invertir sus ahorros en este producto a un interés del 16 por ciento anual.
Según él, se trataba de una apuesta segura porque si la empresa no funcionaba, se comprometía a pagarles en especie. Las cantidades prestadas no eran declaradas a la Hacienda Pública, lo que originó un grave perjuicio al erario público.
Aunque tuvo pérdidas desde el año 2000, fue en 2004 cuando huyó sin dar explicación a quienes habían prestado dinero para su empresa, «Jamones Fernando S.L.». Desde entonces se encontraba en paradero desconocido, aunque ha sido condenado ya por Instrucción número 2 de Órgiva a pagar 93.600 euros a varios de los prestamistas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí