MURCIA, 21 (EUROPA PRESS)
El director de la empresa granadina de animación Kandor Graphics que coproduce la película «El lince perdido» junto al actor Antonio Banderas, Raúl García, puso hoy de manifiesto la necesidad de crear una industria de largometrajes de animación en España y reclamó más profesionales en el sector.
García intervino en las Jornadas Técnicas del VIII Foro de la Sociedad de la Información (Sicarm 2008) con una conferencia en la que explicó la realización de su largometraje en tres dimensiones «El lince perdido», que tardaron dos años y medio en hacer en su estudio de Granada.
García trabajó previamente durante diez años en la factoría de «Disney» en Los Ángeles (Estados Unidos) y otros cinco en «Paramount» en la realización de largometrajes, pero decidió volver a España porque «siempre he pensado que aquí hay gente muy buena que se dedica a la animación, pero no hay industria ni proyectos interesantes».
Así pues, declaró que «el problema de la animación es que todos somos unos unos francotiradores locos, es decir, sale un chalado que quiere hacer una película, empeña hasta su perro para realizarla y de pronto, tras terminarla, el estudio se hunde o desaparece y los trabajadores tienen que buscarse los estudios».
De esta forma, explicó que su intención al crear su estudio hace dos años «es tener una continuidad y permitirnos el lujo de tener los mismo artistas trabajando, porque es como realmente se crece y se logra más calidad, se crea industria, te da oportunidad de entrenar a gente nueva y darles la oportunidad de dirigir y crear proyectos».
Con todo, dijo que «hacen falta animadores, ya que el talento existe», y puso como ejemplo que en los títulos de crédito que se hicieron en los diez últimos años en Estados Unidos, «siempre hay un animador español, un estudio español, gente que se ha tenido que ir para allá para trabajar». Así, García dijo que sus estudios, lo que pretenden es «dar marcha atrás y recuperar esta mano de obra».
En cuanto a la posibilidad de tener que emigrar para aprender, García indicó que es necesario para adquirir conocimientos trabajando, aunque para aprender en escuelas, señaló que «poco a poco hay centros de animación en España, pero se preguntó «cuál es el futuro si no tiene donde ejercer esa profesión».
ORDENADOR COMO DEMOCRATIZADOR.
En su trabajo, García dijo haber hecho cosas «que hace cinco años serían impensables», un mérito que atribuyó al ordenador, «que ha sido, en cierto modo, el democratizador de la animación». Así, hasta la llegada de la computadora, «o sabías dibujar o no había forma de hacer animación», destacó.
Actualmente, indicó que «con un ordenador y tres o cuatro programas comerciales que puedes encontrar en cualquier tienda puedes organizar presentaciones profesionales, y gente que no tiene una experiencia en animación, puede probar con el programa «Adobe Flash», por ejemplo».
Además, dijo que Internet «ha permitido abrir el estilo, que ahora es libre, y cualquiera puede hacer un trabajo y colgarlo en Internet», algo que justificó «porque hay tal variedad de estilos, hay una audiencia en Internet, mercados no lo tengo tan claros».
Igualmente, auguró que «se abre el campo de los minicortos para el móvil, por ejemplo, hay un potencial de contenidos ahí».
PELÍCULAS DE ANIMACIÓN.
Con respecto a su película «El lince perdido», que se estrenará las próximas navidades, García explicó que se trata de un largometraje de aventuras con comedia y un trasfondo ecológico.
En concreto, narra la historia de un millonario que construye un arca para reunir a todos los animales en peligro de extinción, y para ello «contrata un cazador sin demasiados escrúpulos y se dedica a robar los animales y maltratarlos». El lince, que se llama Félix, «escapa a un secuestro y trata de ayudar a sus amigos en cautividad».
Para la realización de la película, dijo que el estudio manejó un presupuesto que osciló entre los 4,5 y los 5 millones de euros, que «aunque parece un descabello, no es tanto si lo comparas con un presupuesto de «Pixar» o «Dreamworks», que van hasta 200 millones de dólares».
Para la voz de los personajes, los estudios utilizaron un equipo de dobladores de Disney, además de actores de «Cámera Café».
La productora de Antonio Banderas, Green Moon, se fusionó con los estudios de García, Kandor Graphics, para crear otro estudio llamado Kandor Moon, con la que tienen previsto realizar tres o cuatro largometrajes más.

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