GRANADA, 09 (EUROPA PRESS)
El director de la cárcel de Albolote, Nahúm Álvarez, negó hoy que la última agresión de un interno a un funcionario, el pasado miércoles, se haya producido por la «masificación» en el centro, que reconoció que existe, después de que el sindicato CSI-CSIF afirmara ayer que en la penitenciaría se vive una situación «caótica» e «insoportable».
En declaraciones a Europa Press, Álvarez señaló que el funcionario sufrió una lesión leve, de manera indirecta por parte de un preso, que quería salir de su módulo. Se trata de un incidente que, aunque no ocurre todos los días, puede producirse en las cárceles, según aseguró Nahúm, «ya que se trabaja con personas, algunas desequilibradas o con problemas conductuales».
Así, dijo no encontrar relación directa entre las agresiones y la «masificación» en la cárcel, ya que en ella se ha sucedido este tipo de incidentes «en la misma proporción» cuando la prisión albergaba a 300 presos, como ahora.
De todas maneras, señaló que dicha «masificación» –que el director matizó que es más «sobreocupación»– es generalizada a toda España, donde ha habido en lo que va de año un incremento de 4.000 internos, y unos 530 en toda Andalucía. En Albolote, según explicó, desde enero se ha producido un incremento en nueve personas, si bien «la labor de los profesionales de aquí ha permitido que la Dirección General haya trasladado a 100 internos».
El sindicato CSI-CSIF señaló ayer, a través de un comunicado, que añadido a la situación «caótica» de la prisión es la cantidad de internos «especiales» que Albolote acoge.
Entre estos internos, que necesitan mucha «más atención», destacan los «terroristas, los islamistas y bandas organizadas de rumanos y multitud de internos psiquiátricos, además del los internos mediáticos como Toni King, los hermanos del caso Mari Luz, la niña agresora de Atarfe y multitud de presos que necesitan funcionarios exclusivamente dedicados a salvar su integridad».
A todos estos hechos, se suma, según el sindicato, que la prisión se encuentra en obras constantemente, con una cantidad de instrumentos y herramientas peligrosas en manos de los internos «que son los que hacen la obra».
«Por otra parte, la multitud de cursos de albañilería, jardinería o cocina, hacen que la seguridad de la prisión esté en peligro puesto que no hay funcionarios que puedan controlar tal movimiento y a tanto preso», señalan.
Por todo ello CSI-CSIF exigió a la dirección que tome ya las medidas oportunas para que esta situación «termine de una vez por todas antes de que haya que lamentar incidentes irreversibles».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí