GRANADA, 7 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de Molvízar (Granada), uno de los municipios afectados por el incendio de Bodíjar, que arrasó más de 2.000 hectáreas de la comarca de la Costa Tropical en noviembre de 2002, aseguró hoy no haber recibido «prácticamente ninguna de las ayudas que la Junta de Andalucía libró», mientras que «ha actuado en otros montes limítrofes, como la Sierra de los Guájares o en Albuñuelas, donde realiza grandes inversiones».
En declaraciones a Europa Press, el alcalde del municipio, Fermín García (PP), consideró que en una zona «tan devastada» como la de Molvízar, la Administración autonómica «debería haber hecho algo más que ceder siete u ocho millones de euros para sacar los árboles quemados y acometer correcciones hidráulicas».
En este sentido, aseguró que el Ayuntamiento, con recursos propios, «lleva dos anualidades del Programa de Fomento de Empleo Agrario librando partidas para la repoblación y la realización de otras acciones prioritarias».
En cuanto a las actuaciones en materia de infraestructura, García precisó que «sólo hicieron unos cuantos diques, que son insuficientes», y «ni siquiera se acometió la mejora de caminos ni la construcción de pequeños embalses para la recogida de agua con el objeto de prevenir nuevos incendios», según precisó.
Asimismo, el primer edil de Molvízar afirmó que no se ha llevado a cabo la repoblación de los árboles. «Los informes de los técnicos de Medio Ambiente señalaron que era razonable esperar dos años para ver si se producía la regeneración natural, pero ya han pasado cuatro, por lo que hay que hacerlo de forma artificial», alertó el primer edil.
Precisamente, Fermín García aseguró que, dentro de los planes municipales, «se ha solicitado una cuantía de semillas y plantas, además de la puesta en marcha de actuaciones destinadas a prevenir riesgos en materia de incendios».
El incendio afectó a los términos municipales de Itrabo, Jete, Lentejí, Los Guájares, Molvízar, Otívar y Salobreña, a lo que correspondió el 62 por ciento de la superficie afectada por el siniestro, que fue de 2.728 hectáreas, de las que 1.128 correspondían a superficie agrícola, pastizales y roquedos, resultando dañados los cultivos de olivar, almendro, subtropicales, viñas y cultivos de invernadero.
Cuando el pasado año los municipios afectados aseguraron que aún estaba pendiente el 50 por ciento de las obras prometidas, el delegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Granada, Gerardo Sánchez, aseguró que «se invirtieron los 4,5 millones de euros prometidos» a través de la construcción de diques, mejora de caminos o retirada de madera, entre otras actuaciones.

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