GRANADA, 2 (EUROPA PRESS)
Vecinos del matrimonio cuyos cadáveres fueron ayer encontrados en una vivienda del barrio del Zaidín de Granada capital señalan que el hombre sufría un «estado depresivo y que presionaba a su mujer para que ésta no le dejara, llegando incluso, en varias ocasiones, a intentar el suicidio para evitar que esta situación se produjera».
En este sentido, la coordinadora provincial del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Carmen Solera, declaró a Europa Press que, por el momento, los únicos indicios con los que cuenta para intentar esclarecer los hechos son estas afirmaciones que realizaron los vecinos, palabras que apuntan a un posible caso de violencia de genero.
No obstante, Solera abogó por mantener de momento la «prudencia más absoluta» y aseguró que su colectivo no emprenderá ninguna acción legal «hasta que se levante el secreto de sumario y podamos obtener los resultados definitivos de las investigaciones policiales».
«Hasta que no se confirme si realmente estamos ante un nuevo caso de violencia doméstica no podemos hacer nada», aseveró la coordinadora provincial, quien anunció que desde el IAM se trabaja ahora para saber si la fallecida, L.R.S, era usuaria de sus servicios y si les había solicitado con anterioridad ayuda, algo que a su juicio, sería un dato «muy revelador».
Fuentes de la investigación informaron a Europa Press de que, a falta de conocer los resultados de numerosas pruebas, como las de balística y las de las unidades científica y judicial», la única hipótesis que maneja la Policía Nacional por el momento es la de que el fallecido se disparó con el mismo arma con el que presuntamente habría asesinado a su esposa.
La Policía Nacional descubrió este arma, una escopeta, en el interior del domicilio, a escasos metros del dormitorio en el que yacían ambos cadáveres, en su vivienda de la calle Brasil.
En el momento de los hechos, los tres hijos de la pareja, formada por J.L.M.L. y L.R.S., habían bajado a la calle a comprar chucherías y, cuando regresaron al domicilio familiar, en torno a las 18.30 horas de ayer, descubrieron los cadáveres de sus padres en el dormitorio principal y con diversos impactos de bala en sus cráneos.
Los agentes de la brigada de Homicidios de la Policía Nacional realizaron una intervención en el lugar de actos mientras el juez de guardia y el médico forense autorizaban el levantamiento de los cadáveres y se alejaba del lugar de los hechos al mayor de los hijos, de 16 años, y a sus dos hermanos de corta edad. De hecho, se prevé que el primogénito de la familia preste declaración ante el juez «en breve».

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