GRANADA, 1 (EUROPA PRESS)
La Delegación provincial de Cultura de la Junta de Andalucía ha reabierto los baños árabes de El Bañuelo, situados en la Carrera del Darro, en la capital granadina, tras los tres meses en los que se han llevado a cabo las obras de conservación y reparación en las que el Gobierno autonómico ha invertido 62.178 euros.
En declaraciones a los periodistas, el delegado de Cultura, José Antonio Pérez Tapias, que visitó el monumento, explicó que la intervención efectuada «ha tenido por objeto resolver una serie de patologías» que estaban afectando «seriamente» al estado del edificio, en especial a su fachada exterior a la Carrera del Darro, y «eliminar humedades» antes de que afectaran a la conservación de los baños.
El sistema de circulación y evacuación de aguas en la vivienda aneja, origen de los problemas señalados, ha sido reparado así como el sistema de alimentación y desagúe de la alberca situada en el patio. Asimismo, según explicó Pérez Tapias, la fachada del inmueble «se ha tratado con criterios estrictos» en cuanto a materiales y restauración para recuperar su estado original, a la vez que lamentó la primera pintada de «nulo valor artístico» que ha aparecido en ella tras su reciente restauración.
El delegado provincial de Cultura indicó que también se han limpiado totalmente las cubiertas, eliminando la vegetación y los residuos acumulados, a la vez que se ha garantizado la estanqueidad para evitar «toda clase de filtraciones». Por último, según dijo, se han repuesto las piezas que faltaban en el pavimento de bolos de la entrada, mejorando su aspecto y condiciones de uso.
EL BAÑUELO, LUGAR DE ENCUENTRO
El Bañuelo o Baño del Nogal es un Bien de Interés Cultural (BIC), que permanece abierto al público de martes a sábado de 10.00 a 14.00 horas, tiempo durante el que recibe una media de 150 visitas de forma diaria, cifra que se incrementa en los meses de verano.
El edificio del baño árabe (Hammam al-Yawza) ocupa una superficie de 380 metros cuadrados, contando con una casa anexa de dos plantas de altura, a través de cuyo zaguán se accede al pequeño patio interior que da paso a los baños propiamente dichos.
«La conexión de El Bañuelo con el entorno, en la Carrera del Darro y bajo la Alhambra, es lo que se quiere subrayar», destacó Pérez Tapias, en una «red monumental» que tiene como uno de sus principales ejes el agua. No sólo se trataba de un lugar a visitar por temas de salud, explicó el delegado provincial, sino que era un «lugar de encuentro» y «ritual» que es lo «se quiere transmitir».
El patio, con la alberca central, es la antesala del vestuario de los baños (al-bayt al-maslaj), cubierto ya por una bóveda de medio cañón con lucernas. La primera estancia es la sala fría (al-bayt al-barid), la segunda es la sala templada o de vapor (al-bayt al-wastani) –con magníficos capitales rematando sus columnas, de procedencia romana y califal–, y la tercera es la sala caliente (al-bayt al-sajun), con sus pilas de inmersión, y debajo de la cual se halla la caldera.
El Baño del Nogal formaba parte de la red de baños propia de la Granada islámica: baños de la Alhambra, de la calle del Agua en el Albaycín, de la Casa de las Tumbas en calle Elvira, de la Plaza del Padre Suárez, etc.
Con frecuencia, El Bañuelo es escenario de actividades culturales, como exposiciones, lecturas poéticas o pequeños conciertos, siempre compatibles con las rigurosas medidas de conservación que exige su carácter monumental.

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