GRANADA, 18 (EUROPA PRESS)
Un joven, J.A.L.Z., de 20 años de edad, fue detenido ayer por la Guardia Civil como presunto autor de un delito contra la seguridad del tráfico y otro de omisión del deber de socorro por atropellar a dos menores de edad en el municipio granadino de Loja y darse posteriormente a la fuga.
Según informó el Instituto Armado en una nota de prensa remitida a Europa Press, los agentes tuvieron conocimiento de los hechos el pasado viernes, día 14 de julio, después de que los padres de los menores presentaran, a las 12.00 horas del jueves, una denuncia ante la Policía Local de Loja.
Según la denuncia, los hechos ocurrieron sobre las 1.30 horas, cuando cuatro menores se encontraban en una calle de la Urbanización Las Peñas, con dos ciclomotores que en ese momento estaban parados, indicó la Guardia Civil.
Por razones aún no determinadas, un turismo marca BMW, de color oscuro, que también se encontraba estacionado en las inmediaciones, «arrancó súbitamente y les embistió de forma intencionada», dándose inmediatamente a la fuga con las luces apagadas y fuertes acelerones, según la versión de los menores.
Como consecuencia, dos de los menores resultaron con lesiones de gravedad, consistentes en traumatismos varios, fracturas y pérdida de piezas dentales, que fueron recogidas posteriormente en el lugar de los hechos por los padres. Los otros dos menores pudieron apartarse para evitar ser atropellados, según precisó la Guardia Civil.
Con los datos de la marca y el color oscuro del vehículo, cuya matrícula no fue tomada por ninguno de los presentes, los miembros de la Guardia Civil de Loja realizaron gestiones e investigaciones por toda la comarca, hasta que localizaron en Huétor-Tájar al titular de un turismo de similares características al que pudo producir el atropello.
Una vez inspeccionado el vehículo, los agentes comprobaron que presentaba daños en la parte delantera derecha compatibles con el impacto contra el ciclomotor y los menores. Por otra parte, comprobaron que los restos de plásticos hallados en el lugar del atropello por los padres coincidían con los desperfectos del turismo.
Según el Instituto Armado, el titular del vehículo justificó en un primer momento que los daños fueron provocados por el atropello a un perro, si bien rectificó posteriormente a la vista de la evidencia y reconoció haber tenido un accidente con un ciclomotor.
La Guardia Civil comprobó que tras el atropello el vehículo fue estacionado en un garaje, donde ha permanecido sin utilizarse desde entonces. El conductor ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Loja (Granada).

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