SEVILLA, 11 (EUROPA PRESS)

La Consejería de Medio Ambiente llevará a cabo programas de reforestación, regeneración de ecosistemas y lucha contra la erosión en un total de 1.200 hectáreas del Parque Natural Sierra de Castril (Granada) durante los próximos ocho años. Esta es la principal previsión de los nuevos planes de uso y gestión y de ordenación de los recursos naturales que fueron aprobados hoy por el Consejo de Gobierno, en sustitución de los vigentes desde 1994.

La consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, resaltó en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno que este parque, que tiene una extensión de 12.265 hectáreas, tiene dos valores «enormemente interesantes», como son el paisaje y la pureza del agua, con 20 kilómetros del río Castril, donde proliferan las nutrias y la trucha común autóctona.

De acuerdo con el primero de estos documentos, el Plan Rector de Uso y Gestión, los proyectos más destacados se llevarán a cabo en los terrenos adyacentes al embalse del Portillo y en los enclaves de solana situados al norte de la carretera de Pozo Alcón, con repoblaciones de encinas y matorral mediterráneo.

El plan, que tendrá una vigencia de ocho años, recoge además nuevas medidas para garantizar la continuidad de las poblaciones de trucha común autóctona en el parque. Entre otras iniciativas en este sentido, se fijará un régimen de caudales ecológicos para la presa de la minicentral eléctrica de El Nacimiento y también se habilitarán pasos piscícolas tanto en esta zona como en la cola del embalse del Portillo.

Respecto a la conservación de otras especies de la fauna, la atención se centra en la cabra montés, el ciervo, el jabalí, las colonias de quirópteros y la nutria. Para facilitar los desplazamientos esta última especie se construirán pasos bajo la carretera de acceso a la presa del Portillo. En cuanto a la vegetación autóctona, destacan las nuevas medidas que se llevarán a cabo para reforzar el control sanitario preventivo de las poblaciones de olmos, con el fin de evitar su infección por grafiosis.

Por su parte, las instalaciones de uso público se verán ampliadas con proyectos como la adecuación de la red de miradores, la señalización de los 68 kilómetros de senderos del parque natural, la apertura de una nueva ruta de naturaleza entre la Cerrada de La Magdalena y el Pico del Buitre (12 kilómetros) y la mejora de las áreas recreativas situadas en torno al cauce del río Castril. También se recoge la previsión de construir un jardín botánico y una biblioteca, conjuntamente con el Ayuntamiento de Castril.

DIVISION DEL PARQUE

El segundo de los documentos aprobados, el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, establece la división del parque natural en tres grandes grupos de zonas en función de los requerimientos de conservación de sus dos principales valores, como son el paisaje de montaña y la calidad de las aguas fluviales.

El territorio calificado de máxima protección o zona de reserva ocupa 3.058 hectáreas (el 24,10 por ciento de la superficie total del parque) e incluye, entre otros enclaves, los picos Zurdica y del Buitre. En el primero de ellos se sitúa la Buitrera del Corralón, una de las más relevantes de Andalucía, mientras que el Pico del Buitre amplía su anterior zona de reserva para incorporar las cuevas de San Fernando (la más grande de la provincia), Torca de Fuente Fría (con el mayor lago subterráneo), Los Santos y Sima Fermín. También se establece protección prioritaria para los pinares del Cerro del Agüero Alto y para la cuenca endorreica de La Laguna.

El segundo nivel de protección abarca 9.177 hectáreas (el 72,34 % del parque) e incluye fundamentalmente zonas forestales de pinares, quejigos, arces, sabinares y bosques de ribera, además de pastizales de alta montaña y diversos cursos de agua, entre ellos el del río Castril. En estas áreas se permiten aprovechamientos ganaderos y forestales, uso público controlado y actividades científicas.

Finalmente, las zonas de regulación común, de menor valor ambiental, se extienden sobre 451 hectáreas (el 3,56 por ciento), fundamentalmente terrenos de usos agrícolas, ganaderos y mineros y algunos pequeños núcleos habitados como Las Cañadas y Cebas. En este caso, la gestión se dedicará a recuperar ecosistemas degradados y reducir los impactos ecológicos generados por estas actividades.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí