GRANADA, 28 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Granada juzgará mañana a un joven esquizofrénico enfermo de Sida, Francisco M.V., que en agosto de 2003 intentó matar a puñaladas a sus padres en el domicilio familiar de La Zubia y a un vecino cuando intentó mediar en la agresión, conducta que se había repetido con anterioridad sin que sus progenitores lo denunciaran.

El fiscal ha solicitado 12 años y cuatro meses de prisión y seis fines de semana de arresto por los presuntos delitos de asesinato y homicidio en grado de tentativa, falta de lesiones y delito de violencia habitual con la agravante de parentesco y la eximente incompleta de enajenación, e indemnizaciones para las víctimas de entre 900 y 6.000 euros, en función de la gravedad de las heridas.

Los hechos tuvieron lugar sobre la 01.00 horas del 6 de agosto de 2003 cuando el joven llegó al domicilio familiar ubicado en la calle Pablo Iglesias de La Zubia y se abalanzó «súbitamente» sobre su padre, Francisco M.G., que se encontraba tumbado en el sofá del comedor «sin dejarle ningún medio de defensa», propinándole 15 puñaladas en diversas partes del cuerpo mientras gritaba «te tengo que matar, te tengo que arrancar el corazón».

Su madre María Dolores acudió al comedor al oír los gritos e intentó disuadirlo, aunque sin éxito, ya que en ese momento la apuñaló a ella en el brazo izquierdo, momento en el que el padre aprovechó para salir a la terraza y pedir ayuda. Uno de los vecinos, Antonio R.V. acudió a la vivienda aunque recibió dos puñaladas en la cara y el cuello.

Una patrulla de la Guardia Civil se desplazó al domicilio alertada por los vecinos y detuvo al presunto parricida, logrando arrebatarle la navaja de 10 centímetros de hoja. El padre presentaba 15 heridas por arma blanca, cuatro de ellas en el tórax, el abdomen y la vena yugular del cuello que le hubieran provocado la muerte de no mediar asistencia médica.

Su madre resultó herida en el brazo izquierdo aunque no necesitó tratamiento, sin embargo, presenta como secuela síndrome de maltrato, mientras que el vecino sufrió puñaladas que no llegaron a poner en riesgo su vida.

El procesado está afectado por el virus V.I.H. y presenta un cuadro alucinatorio de tipo esquizofrénico que le produjo un «episodio sicótico agudo’ que disminuyó «gravemente» sus facultades en ese momento.

Según el representante del Ministerio Público, con anterioridad el procesado había amenazado de muerte con una navaja a sus progenitores el 3 de agosto de ese mismo año y 14 de marzo, día en que también los agredió precisando asistencia médica, aunque los hechos no habían sido denunciados.

Por el delito de asesinato en grado de tentativa solicita siete años y cinco meses de prisión, cuatro años y medio por el de homicidio en grado de tentativa, seis fines de semana de arresto por la falta de lesiones, y cinco meses de cárcel por violencia habitual, así como 900 euros de indemnización para el vecino, 3.000 para su madre, 9.000 para su padre, y 4.106,88 euros para el Servicio Andaluz de Salud Pública (SAS) por el coste de los tratamientos médicos que recibieron las víctimas.

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