El acusado alegó durante el juicio, visto para sentencia, que disparó accidentalmente el arma que fabricó para proteger a su familia

GRANADA, 17 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía ha mantenido los ocho años de prisión por los presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas solicitados para Benjamín O.M., un individuo de mediana edad que padece ataques epilépticos, al que acusa de disparar dos tiros con un arma de fabricación casera a un vecino con el que mantenía malas relaciones, después de que éste le reclamara haber insultado a su madre el 5 de junio del año pasado.

Durante el juicio, que ha quedado hoy visto para sentencia en la Audiencia de Granada, el acusado aseguró que había fabricado el arma con piezas de ferretería para proteger a su madre y hermana de los miembros de la otra familia, «algunos de ellos cazadores», y relató que ese día, sobre las 14.30 horas, uno de ellos, Pedro F.G., acudió a su casa ubicada en la calle Diego de Mora del barrio de La Cartuja (Granada) con «ganas de pelea».

Aunque inicialmente le cerró la puerta, decidió salir a la calle para defender a su madre, lanzando un «tiro al aire» que impactó en la cara de la víctima «cuando realizó un movimiento brusco al girarse». En su derecho constitucional a decir la última palabra, aseguró que «nunca» tuvo la intención de matarle, sólo de intimidarlo, y que el arma, cargada con «postas», se disparó «accidentalmente».

La versión de la víctima y su madre, presente en el lugar de los hechos, fue distinta ya que aseguraron que después de que el acusado insultara a la mujer, a la que a veces acosaba con gestos obscenos, su hijo decidió pedirle explicaciones, momento en el que disparó en dos ocasiones con balas reales, la segunda hiriéndolo en la región periauricular, cercana al pómulo. Según los médicos forenses tuvo «mucha suerte» ya que el tiro le hubiera provocado la muerte si no llega a girarse para esquivarlo.

El informe psiquiátrico realizado al acusado revela que si bien no padece la enfermedad de la epilepsia, sí presenta ataques similares que le produce «periodos de ausencia» que no anulan su capacidad física o mental.

El acusado, que se encuentra en prisión provisional, fue expulsado de la Sala por el Tribunal por interrumpir los interrogatorios, entre ellos el de su propia madre, que emocionada negó haber visto u oído los disparos, ya que se refugió en la casa, aunque acusó a la otra familia de iniciar el conflicto.

Tras el incidente, lo ocultó en la vivienda, según los agentes de Policía que efectuaron su detención. Los funcionarios aseguraron que después de intentar que el hermano mediara para que se entregase, el propio agresor les indicó dónde había escondido el arma.

La defensa pidió siete fines de semana de arresto por un delito de lesiones imprudente con la atenuante de colaboración con la Justicia, negando que existan pruebas sobre la existencia de dos disparos o la intención de su cliente de matar al vecino, tal como argumentó el fiscal, que solicitó siete años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa y uno más por tenencia ilícita de armas, así como una indemnización para la víctima de 1.200 euros por los días de impedimento y 1.500 por las secuelas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí