Considera que el anciano se cayó y que las hijas propiciaron el juicio «temerosas de la enfermedad de su hermano»

GRANADA, 14 (EUROPA PRESS)

El enfermo de esquizofrenia de Cuevas del Campo (Granada), José M.A., para quien el fiscal pedía inicialmente 12 años de prisión y cinco de internamiento por un presunto delito de homicidio contra su padre, fue absuelto hoy ‘in voce’ después de que el Ministerio Público retirara la acusación que mantenía contra él al considerar que el anciano de 84 años murió el 6 de mayo de 2003 como consecuencia de una caída accidental en la puerta de su vivienda, y no a golpes como mantuvo en un primer momento.

El responsable público interesó la disolución del jurado popular que enjuiciaba desde ayer el caso en la Sección Primera de la Audiencia Provincial alegando la falta de pruebas contundentes que demuestren que el acusado, un hombre de 42 años con esquizofrenia paranoide crónica de más de 20 años de evolución, hubiera golpeado hasta la muerte a su padre tras una discusión y ocultado las pruebas simulando un accidente, a pesar de que tres médicos forenses calificaron hoy la caída como «altamente improbable, aunque no imposible».

Según el alegato fiscal, aceptado de conformidad con la defensa que desde el primer momento solicitó la libre absolución de su cliente, «las escasas pruebas se han desmoronado tras la declaración de los testigos y peritos y del acusado, que ha negado los hechos de forma creíble», a lo que se añade el que el propio anciano reconociera antes de morir haber sufrido una caída.

A su juicio, fueron las hermanas las que «impulsaron el juicio temerosas de la esquizofrenia del acusado», insistiendo en que tanto ellas, y la asistenta social, como la enfermera que atendió al moribundo negaron que existieran peleas entre padre e hijo.

Los psiquiatras declararon que el acusado no tenía antecedentes violentos, aunque pudo ver alterada su capacidad cognitiva en el momento de los hechos porque estaba en una fase «aguda» de la enfermedad, con delirios y alucinaciones de tipo religioso –pensaba que lo querían envenenar, por lo que se negaba a comer, y oía voces de la Virgen de Baza–.

En los próximos días el hombre, de 42 años de edad, recibirá la sentencia absolutoria tras permanecer en prisión provisional y sin fianza por esta causa desde el 26 de junio de 2003, interno en un centro psiquiátrico de Sevilla, cuyos médicos aseguraron hoy que desarrolló la enfermedad a los 16 años y que desde entonces padece un «grave deterioro cognitivo y afectivo», por lo que requiere continuar en tratamiento. Casi con toda probabilidad quedará a disposición de los servicios sociales.

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