GRANADA, 27 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Granada ha absuelto a un joven marroquí de 22 años, Khalil G., que se enfrentaba a una petición fiscal de cuatro años de cárcel por un presunto delito contra la salud pública después de que la Policía Nacional encontrara en su taller de lavado 343 anfetaminas adulteradas.

Según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, la dosis tóxica presente por comprimido era de 3,57 miligramos, cantidad que está por debajo del límite máximo punible y que es incapaz de producir efectos nocivos a la salud.

El acusado «pretendía en realidad engañar a los compradores» adulterando las pastillas, aunque según el magistrado «esa es otra cuestión» distinta a la enjuiciada. El Tribunal Supremo establece que la dosis tóxica de las sustancias anfetamínicas se cifra entre 30 y 100 miligramos, y que por debajo de la cifra mínima, «la droga no es capaz de producir los dañinos efectos que la ley penal trata de impedir».

En este caso, «para que el producto alcanzara el efecto psicosomático perseguido por el comprador» sería necesario unir muchas dosis, y según el juez, «tal hipótesis debe descartarse por ilógica».

El registro en el taller de lavado y engrase del acusado, ubicado en Granada capital, se realizó sobre las 18.00 horas del 17 de septiembre de 2003. La droga se encontraba escondida en el interior de una bolsa pequeña.

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