Denuncia la falta de veterinarios y advierte de que el sector ovino perderá el 50 por ciento de sus beneficios en la campaña de Navidad

GRANADA, 17 (EUROPA PRESS)

La Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Granada cifró entre un diez y un 15 por ciento las pérdidas en la producción final ganadera de la provincia, como consecuencia de las medidas cautelares puestas en marcha para prevenir la enfermedad de la lengua azul o fiebre catarral ovina.

Según informó en rueda de prensa el secretario general del colectivo agrario, Manuel del Pino, la falta de personal veterinario de las Oficinas Comarcales Agrarias (OCAS) de Granada –actualmente sólo están cubiertas la mitad de las plazas exigidas por el Ministerio– ha provocado el «incumplimiento» de las medidas de control de la enfermedad, evitando el movimiento de animales para vida y para sacrificio.

Del Pino aseguró que esta inmovilización del ganado por falta del personal afectará especialmente a la cabaña ovina y caprina de la provincia en la próxima campaña de Navidad, donde los ganaderos podrían llegar a dejar de percibir el 50 por ciento de los beneficios previstos para estas fechas.

Aunque Granada se mantiene como ‘zona de vigilancia’, Asaja denunció que la falta de personal para aplicar las medidas cautelares que eviten la propagación a la provincia de la enfermedad, ha influido «decisivamente» en la caída de los precios de corderos y cabritos.

Según Del Pino, esta «carencia» ya había sido denunciada por la organización en otras ocasiones, pero ahora se hace «más patente ante una grave crisis como la que actualmente padece el sector ganadero», y ante la que señala que la Delegación Provincial de Agricultura «sigue cerrando los ojos al problema».

En concreto, en las Oficinas Comarcales Agrarias de la Provincia de Granada sólo están cubiertas el 42 por ciento de las plazas que la propia Administración autonómica considera de necesidad según la relación de puestos de trabajo que publica el BOJA de 19 de julio de 2001.

Los veterinarios de las OCAS ante la alerta por la enfermedad de la lengua azul tienen que sumar a sus responsabilidades diarias otras nuevas como la vigilancia de la desinfectación previa al movimiento de los animales así como el precintado de los vehículos de transporte a los mataderos, lo que produce listas de espera en los traslados para sacrificio con los consiguientes perjuicios económicos para los ganaderos, «que acaban en última instancia sufriendo las consecuencias», según el secretario general de Asaja Granada.

El delegado provincial de Agricultura, Rafael Gómez, se entrevistó el pasado 4 de noviembre con el secretario general técnico del Area en Sevilla, Bartolomé Pinillas, tras lo cual anunció el compromiso de la Junta de aumentar la plantilla de veterinarios de Granada para hacer frente a la lengua azul o fiebre catarral ovina, aunque sin concretar el número de efectivos.

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