GRANADA, 6 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial ha absuelto a un profesor de Primaria de Granada, J.C.S., del delito de agresión sexual del que venía siendo acusado por los padres de una niña de nueve años, al considerar que pese a haber sido identificado por la menor, las pruebas, especialmente las de semen, lo excluyen como sospechoso.

Según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, los hechos sucedieron sobre las 18.15 horas del 9 de noviembre de 2001, cuando un individuo de «mediana edad, pelo corto moreno, de gran complexión y baja estatura», abordó a la pequeña en la puerta de su domicilio y la hizo subir a un coche «verde y viejo» con la excusa de conocer a sus padres, hasta un descampado cercano al Polideportivo Municipal de Peligros (Granada).

Una vez allí la conminó a «quitarse la ropa interior, tocándole los genitales y obligándole a tocarle el pene, (…) dejando algunos restos de semen en el vestido de la menor, todo ello bajo la amenaza de que si se negaba no la devolvería a su casa» y «si decía algo, mataría a sus padres».

El fallo de la Sección Segunda de la Audiencia señala que hay «elementos que impiden otorgar al testimonio de la víctima el carácter de prueba de cargo irrefutable», tales como los dictámenes periciales del Instituto Nacional de Toxicología de que el autor de la agresión era un varón vasectomizado, «lo que permite excluir al acusado como sospechoso».

Asimismo, indica que el profesor del centro escolar donde estudia la niña no posee un vehículo de las características descritas y que dado el escaso número de docentes del colegio, «unos veinte» y que llegó a dar clases a la pequeña, «no resulta fácil aceptar que en el momento de los hechos la menor no llegara a reconocerlo».

También alude al hecho de que el autor de la agresión «debió realizar ciertas indagaciones previas acerca del entorno de la pequeña puesto que conocía su domicilio y el nombre de su padre», por lo que de ser el acusado, «sería difícilmente asumible que, a sabiendas de ser identificado» se arriesgara con una conducta tan completamente disparatada y absurda».

Todos estos elementos impiden al Tribunal, según la sentencia, «llegar al convencimiento más allá de toda duda razonable» de que el acusado es autor del delito. El Ministerio Fiscal retiró los cargos contra él durante el juicio, no así los padres de la menor que solicitaron cinco años y medio de cárcel y una indemnización de 24.000 euros y a los que les cabe la posibilidad de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo para recurrir la sentencia.

El magistrado ha declarado de oficio las costas causadas en el proceso sin que se le impongan a la acusación particular, al considerar que la pretensión de los padres «se inspira en un reconocimiento de identidad que, aun cuando pudiera resultar erróneo, no cabría considerar irreflexivo o aventurado».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí