El acusado reitera su inocencia y señala que los testigos protegidos no lo han podido reconocer durante el juicio

GRANADA, 21 (EUROPA PRESS)

El Ministerio Fiscal y la acusación particular ejercida por los padres de Luis Romero, el joven jienense que murió de nueve puñaladas en el Corpus 2002 de Granada, han rebajado en cuatro años la pena de prisión solicitada para Dionisio A.G. alias ‘El Dioni’ como autor material del crimen.

El fiscal, que inicialmente solicitaba 21 años por un delito de asesinato, pide ahora 12 al considerar que incurrió en un homicidio con la atenuante de alteración psíquica, mientras que la familia mantiene el delito de asesinato, pero retira la agravante de ensañamiento lo que significa 17 años de prisión.

La defensa solicita para su cliente la libre absolución al entender que cometió una falta de lesiones con las eximentes completas de legítima defensa, alteración psíquica y adicción a sustancias estupefacientes. En esta sexta y última vista oral del juicio, que dio comienzo el pasado lunes en la Audiencia de Granada y que hoy ha quedado visto para veredicto, el acusado, en su derecho constitucional a la última palabra, reiteró su inocencia y subrayó que «no hay pruebas» contra él y que uno de los testigos protegidos que declaró en su contra no pudo reconocerlo.

El jurado popular que enjuicia el caso se encuentra reunido para deliberar el veredicto. El fiscal les recordó que los testigos han declarado «con miedo e incluso uno de ellos reconoció haber recibido amenazas de muerte», señalando que hay pruebas «suficientes» que señalan a ‘El Dioni’ como autor material de las puñaladas, a pesar de que éste negara tal extremo durante el juicio, indicando que fue la víctima quien lo provocó y apuntando a terceras personas presentes en la riña como posibles culpables.

Según el relato fiscal, los hechos ocurrieron a las 03.00 horas del 30 de mayo de 2002, cuando tras una discusión por motivos personales entre el acusado y el fallecido, al parecer por celos, el primero le asestó nueve puñaladas con una navaja de al menos 12 centímetros, dos de ellas mortales en el corazón y el pulmón, que le provocaron la muerte horas más tarde en el hospital por shock hipovolémico, tras lo cual se dio a la fuga, permaneciendo un año huido de la Justicia.

El acusado, sobre el que pesan numerosas sentencias, fue detenido el pasado 17 de mayo en la vivienda familiar ubicada en Haza Grande (Granada) tras una persecución policial por los tejados de la viviendas colindantes. Se da la circunstancia de que su madre ha sido condenada a 12 años de prisión por la muerte de la matriarca de una familia rival en el Centro de Salud de Cartuja, aunque recurrirá la sentencia, mientras que su hermano menor de edad se encuentra en un centro de internamiento tras matar a un joven en la discoteca Buga Bú de Torrenueva (Granada), dos meses antes del crimen del ferial.

TESTIGOS PROTEGIDOS

El representante público y la acusación particular basaron sus alegatos finales en la declaración de cuatro de los cinco testigos presenciales que declararon durante el juicio, ya que uno de ellos sigue en paradero desconocido, aunque su familia indica que podría estar en Málaga, por lo que las partes han renunciado a su testimonio. El resto modificó parcialmente su declaración inicial ante la Policía y el Juzgado negando que presenciaran la pelea y que vieran a ‘El Dioni’ sacar una navaja y apuñalar a Luis Romero.

La defensa descalificó tales declaraciones al considerar que no hay «ni una sola prueba contundente» de que su defendido sea culpable, indicando que el propio médico forense que realizó la autopsia determinó la posibilidad de que hubieran intervenido «tres o cuatro armas diferentes» por las características de las heridas. El letrado aseguró que su cliente «fue al ferial a divertirse» y que la víctima «no era un santo».

En este sentido, indicó que fue Luis Romero quien insultó y agredió a su cliente en la caseta ferial de los ’40 Principales’, que se defendió con patadas y golpes sin que en ningún momento esgrimiera un arma, aunque reconoció que el haber huido de la Justicia «por miedo» no le favoreció. Argumentó que fue una pelea entre «un gigante y un enano», dada la mayor corpulencia de la víctima, a lo que se añade el trastorno de conducta que padece ‘El Dioni’ fruto de una meningitis primaria, agravada por el consumo de drogas desde los 11 años.

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