GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Granada ha absuelto del delito de homicidio en grado de tentativa a Antonio G.Y., un padre de familia de 40 años acusado de incitar a su hijo menor de edad, condenado a un centro de internamiento en Córdoba, a apuñalar a su futuro yerno tras una discusión en el portal de su domicilio el 4 de febrero de 2002, hechos por los que la Fiscalía y la acusación particular pedían siete años de cárcel y una indemnización de entre 9.000 y 38.600 euros para la víctima por la pérdida del riñón derecho y los 60 días que tardó en curar.

Según la sentencia, no ha quedado acreditado que el acusado sujetara por los brazos al novio de su hija, Francisco L.C., mientras incitaba al menor de edad a «pincharle» con un cuchillo, indicando que la declaración de la víctima, un joven que fue condenado días antes por maltratar a su novia, de 16 años, fue «inconsciente y contradictorio».

Asimismo, considera que el móvil del denunciante fue «espúreo», ya que estaba resentido por la separación, de la que consideraba responsable a Antonio, al tiempo que señala que «se hace francamente difícil creer que el procesado pudiera sujetar por los brazos a la víctima reduciéndola para que su hijo le pinchase», toda vez que padece bronquitis y era menos corpulento.

El tribunal considera probado que sobre las 22.00 horas del 4 de febrero de 2004, el acusado bajó al portal tras ser requerido por su hija a través del portero automático, después de que su novio, con el que había roto una relación de cinco meses, la hubiera empujado de la moto y la estuviera golpeando en el portal, impidiéndole subir.

Al bajar, el acusado le pidió explicaciones de su comportamiento, momento en que Francisco «se abalanzó sobre él dándole varios puñetazos y tirándolo al suelo». En ese instante, su hijo Antonio G.J., «portando un cuchillo de cocina» pidió a la víctima que cejara en su empeño, y al no hacerlo, «le asestó una cuchillada en la zona lumbar derecha diseccionándole el riñón, que no le causó la muerte al mediar rápida asistencia médica».

Durante el juicio, celebrado el pasado día 26, el acusado sostuvo que su hija lo llamó por el portero automático pidiéndole auxilio ante «la paliza que le estaba dando su novio por celos», con el que había roto recientemente por los malos tratos a los que la sometía desde el inicio de su relación, delito por el que ya fue condenado en el Juzgado de lo Penal 4 de la capital.

Por su parte, el joven agredido señaló que lo dejaron malherido y abandonado en la calle, frente al centro comercial ‘Alcampo’, «entre un gran charco de sangre», y que tuvo que «arrastrarse» por el suelo hasta que un taxista, que declaró como testigo durante el juicio, lo vio y llamó a la policía, asegurando que «tan sólo pretendía hablar con el padre de su novia y decirle que ella andaba con otro».

Por el contrario, la hija del acusado indicó que esa misma tarde la «derribó» del ciclomotor y le dio una «patada en la cara», y que al llegar a su casa, le volvió a agredir. Dijo que nunca antes había comentado en su casa los malos tratos que sufría, aunque su padre «no quería a su novio», con el que llegó a convivir varios meses.

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