GRANADA, 12 (EUROPA PRESS)

La Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Granada se ha sumado a las peticiones de ayuda que entidades financieras como Caja Rural y CajaGranada han solicitado a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía para los más de 1.500 productores de girasol de la provincia, reclamando la ampliación de la retirada voluntaria de tierras del diez por ciento actual al 50 por ciento, tras las pérdidas ocasionadas por las últimas lluvias, que pueden provocar que no se realice la siembra de esta oleaginosa.

Según informaron a Europa Press fuentes del colectivo agrario, el pasado viernes formalizó por escrito dicha petición en la Delegación provincial de Agricultura a fin de prever las pérdidas que se podrían ocasionar si continua el temporal de lluvias, ya que los agricultores tienen de plazo máximo para la siembra hasta el próximo 31 de mayo. Asimismo, le reclamaron ampliar este periodo hasta la primera semana del mes de junio, «con la esperanza de que el tiempo mejore y las pérdidas sean mínimas».

Asaja aseguró que si el tiempo mejora y suben las temperaturas la siembra está «prácticamente asegurada», por lo que no haría falta ampliar las subvenciones para estos agricultores, unos 1.500 en la provincia dedicados exclusivamente a este tipo de cultivo, a los que habría que sumar otros 500 que siembra por cuadrado de explotación.

Caja Rural al igual que CajaGranada, como entidades colaboradoras que tramitan las ayudas de la PAC (Política Agraria Común), realizaron estas mismas peticiones por separado la pasada semana «a fin de ejercer mayor presión», en nombre de los agricultores afectados por las lluvias de los meses de abril y mayo, que han impedido hasta el momento que las siembras puedan realizarse en condiciones óptimas.

De aprobarse esta medida, las entidades colaboradoras se verán obligadas a realizar un número importante de rectificaciones de las solicitudes que se acogieran a la misma, aunque es «preferible» porque así se solucionaría este problema derivado de la climatología, que también ha ocasionado pérdidas, aún por cuantificar, en el cultivo de cereales en la zona Norte de la provincia, aunque no por las lluvias sino por las bajas temperaturas que han helado las plantas.

Según advierte Asaja, las precipitaciones han sido beneficiosas en términos generales para la agricultura, aunque representa un inconveniente para los productores de oleaginosas de zonas tardías como Granada, «que pueden perder parte de sus ingresos si la Consejería no adopta esta medida».

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