GRANADA, 23 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Granada ha condenado a un matrimonio, vecino de Granada, a tres años y medio de cárcel y al pago de una multa de 1.080 euros por un delito de estafa con la agravante de reincidencia, después de pagar con dos cheques sin fondos su estancia de 27 días en un hotel de tres estrellas situado en la playa San Cristóbal de Almuñécar (Granada) en compañía de la abuela y la hija.

La sentencia de la Sección Primera condena asimismo a los acusados, Jaime S.C. y su mujer, Faustina J.G., de 57 y 34 años de edad respectivamente, con antecedentes penales por estafa, a pagar una indemnización al hotel de 3.570,69 euros, y de 450,76 euros al director del mismo, ya que no sólo no pagaron su estancia, sino que convencieron al responsable del establecimiento de que les adelantara una cantidad en metálico alegando problemas bancarios.

Los hechos se remontan al verano de 1998 cuando el matrimonio, en compañía de la madre de él y la hija de ambos, se alojaron en dos ocasiones en el citado hotel desde el 16 de julio al 18 de agosto, siendo la primera estancia de 22 días y la segunda, de cinco, lo que ascendía a 3.570,69 euros.

Ambos acusados, de mutuo acuerdo «y guiados por el ánimo de obtener un lucro ilícito», solicitaron al director del hotel un préstamo para abonar tal cantidad, alegando que tenían problemas con el banco. Como compensación, libraron dos cheques sin fondos, uno de ellos de 450,76 euros a nombre del acusado, cuya cuenta estaba embargada por el Banco Bilbao Vizcaya, y otro de 4.369,36 euros firmado por la acusada a nombre de una tercera persona en el Banco Central Hispano, que dejó de apoderarla un año antes, por lo que ésta ya no podía retirar fondos de dicha cuenta.

Como la cantidad de los cheques era superior al coste de su estancia, la pareja convenció al director del hotel para que les abonara en metálico la diferencia. El director presentó una denuncia contra ambos individuos al comprobar que los cheques, con fecha de pago de 20 de agosto, dos días después de su marcha, fueron impugnados por las respectivas entidades bancarias ante la falta de fondos.

La sentencia establece que ambos incurrieron en un engaño implícito al intentar beneficiarse ilícitamente de un alojamiento gratuito, incluso llevando a otras personas para que disfrutaran de él.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí