Entrevista
JMRojas: ¿En que momento se os ocurre montar un taller literario?
TheBorderLineMusic: El taller surge cuando abrimos nuestra sede en Carlos Pareja, surge como otra alternativa y como un modo de dar posibilidades reales de promoción a nuevos talentos, orientando su manera de escribir a las condiciones del mercado editorial, siendo esto una idea acorde a nuestro trabajo de promoción y como agencia de prensa en el sector de la música.
JMR: ¿Cómo contactáis con Rafael?
TBM: Además de unirnos nuestra afición por la música, le planteamos este proyecto puesto que su experiencia se adaptaba a nuestra idea de taller literario y aparte a la misión de nuestra empresa, que es la de potenciar lo máximo posible a nuevos escritores, y él es ideal para esta labor, por su larga experiencia como crítico literario y colaborador en medios especializados.
JMR: ¿Qué temas habéis tratado en la I edición y cuáles trataréis en la segunda?
TBM: La idea fundamental se desarrolla a partir del hecho de que los escritores amateur, los que quieren iniciarse en este arte, saben bastante más sobre cómo elaborar los textos que acerca de la manera de hacer que la obra llegue a un público que no sea sus conocidos. Otros talleres literarios evitan este tema y simplemente trabajan a partir de ejercicios de estilo, lo cual parece insuficiente. Se nota la ausencia continua, en los programas de trabajo, de un apartado del temario que se llame simplemente cómo llegar a publicar. Porque el oficio del escritor no acaba puliendo el texto y concluyendo la obra: también hay que enseñar a buscar el canal de transmisión de la misma, a alcanzar el reconocimiento del trabajo realizado. La mayor parte de los buenos narradores principiantes sabe bastante más del oficio de escribir que del de publicar, de lo que ocurre en los entresijos del mercado del libro. Y eso también se puede enseñar.
A partir de ese momento, la labor fundamental del profesor de escritura creativa debe centrarse esencialmente en depurar los textos del principiante, ayudar a desterrar florilegios y circunlocuciones que no hacen sino ocultar y molestar a su mensaje, y desterrar manías personales que detienen la salida del texto.
JMR: ¿Es muy difícil publicar en nuestro país?
TBM: Como todo lo que tenga que ver con propuestas culturales, es un camino difícil, realmente duro. Pero hay que tener muy clara una cosa: como en cualquier otro mercado cultural, parte de la culpa la tiene la industria, la forma en que se explota este negocio, pero el problema fundamental se encuentra en que, simplemente, el volumen de negocio es pequeño. En otras palabras, se lee muy poco y, aún peor, todo el mundo lee a los mismos escritores, la moda del momento. Eso deja muy poco espacio a la persona que comienza. Aunque también hay cuestiones que mejoran poco a poco: gracias a Internet y a la proliferación de los talleres literarios, las personas que comparten el gusto por la escritura creativa se encuentran más unidos, y tienen la oportunidad de contactar con editoriales y revistas literarias de una manera más sencilla.
JMR: ¿Con cuántos alumnos contáis? ¿Por qué un número tan reducido?
TBM: Aceptamos un máximo de siete u ocho alumnos. Como en todo, el número reducido asegura un trato de calidad. Cada alumno tiene derecho a una evaluación de su trabajo de la semana, y eso solamente puede hacerse trabajando sobre un número de textos relativamente pequeños.
JMR: ¿Cómo es una tarde en el taller?
TBM: Las horas de clase son fundamentalmente teóricas: se aprovecha al máximo la parte presencial del curso para la exposición y explicación de aquellos puntos que pueden mejorar el estilo literario del alumno, así como en la reflexión acerca de sus estrategias de búsqueda de mercado. Toda la parte práctica se realiza por medio del correo electrónico: los trabajos del alumno son devueltos corregidos y evaluados, subrayando lo mejor y peor de cada obra. Además Borderline edita cada semana un boletín de presentación de nuestros escritores.
JMR: ¿Teoría o práctica?
TBM: Teoría y práctica: una no puede estar separada de la otra. Practicar y practicar sin ninguna directriz es perder el tiempo, y devorar teoría sin descender nunca a la tierra, improductivo.
JMR: ¿Qué tipo de gente ha realizado o realiza el taller?
TBM: No hay un perfil determinado de la gente que realiza un taller literario: la afición por la literatura puede encontrarse en las personas más diversas, eso es lo verdaderamente bonito. Por lo general, los alumnos que acaban un taller destacan especialmente la riqueza personal de lo vivido durante el curso, y eso tiene mucho que ver con la heterogeneidad del alumnado.
JMR: ¿Pensáis seguir fomentado actividades fuera de lo musical?
TBM: Si, pensamos hacer exposiciones fotográficas, ruedas de prensa, presentaciones de libros, etc. De hecho, Antonio G Olmedo, fotógrafo profesional, hizo una exposición del festival Rock in Race en el mes de febrero.