Benny Golson y Johnny Griffin
La veteranía de Benny Golson y Johnny Griffin aclamada en el festival Jazz en la Costa
El programa de este año en el festival Jazz en la Costa está dedicado casi íntegramente a los diversos usos del saxofón en el jazz. En lo que va de semana hemos tenido saxofonistas de fusión, otros absolutamente libres, tribales, explosivos, comerciales, free… pero faltaba el sonido que cualquier mortal medio puede tener en la memoria cuando le citan el término jazz. Precisamente ese inconsciente colectivo fue al que reforzaron los dos veteranos tenoristas que el jueves actuaron en el festival Jazz en la Costa: Benny Golson y Johnny Griffin. Jazz en la Costa está organizado por el Área de Cultura de la Diputación de Granada y el Ayuntamiento de Almuñécar.
En los dos próximos años esta pareja de músicos se convertirán en octogenarios, así que estamos hablando de dos leyendas vivas del jazz en el siglo XX, cuyo desarrollo, cambios, rupturas y revoluciones vivieron en primera persona, participando como protagonistas incluso en muchos de sus momentos históricos.

Su actuación en Jazz en al Costa fue todo experiencia y simpatía, en un concierto de homenaje a John Coltrane, que terminó siendo un regalo para ellos mismos y muy tangencialmente para el saxofonista de Carolina del norte. La suya fue una actuación muy distendida, en clave de hard bop, que se abrió con el tema ‘Mr PC’ y que sería la única cita musical a Coltrane en su hipotético concierto de recuerdo, ya que prefirieron tocar temas propios y estándares como ‘The folish thing’ o ‘Springs is here’ justificados con todo tipo de anécdotas más o menos cercanas al homenajeado, cuando no directamente bromas o chascarrillos, que hicieron las delicias del público que se reía a carcajadas con la gracia de ambos.
A pesar de que la edad no pasa en balde, los dos veteranos retienen buena parte de lo que tuvieron, y si la fogosidad de Griffin y su ataque legendario ya sólo se puede escuchar en disco, la majestuosidad y elegancia de Golson se pudo degustar en cualquiera de sus intervenciones. Mención especial mereció el pianista Kirk Lightsey por su expresiva forma de tocar en solos vertiginosos henchidos de swing que, a ráfagas, le dejaban exhausto. Y no hay que olvidar la fiel escolta de Reggie Jonson y la solvente base rítmica de Alvin Quenn, dos curtidos músicos también en muchas guerras y cuyos rostros son muy familiares al aficionado del jazz en Granada por su continuada presencia en nuestros festivales.

Una fluida versión de ‘Take the ‘a’ train’ fue el tema con el que se despidieron de un público que no consiguió, ni de pie, que los entrañables músicos volvieran a salir tras rozar las dos horas de concierto ininterrumpido.
Hoy viernes actúa el saxofonista y clarinetista de Nueva York Don Byron y mañana sábado se clausura la muestra sexitana con la presencia del también saxofonista Joshua Redman. Con él, este certamen cierra de manera oportuna el círculo abierto en torno al saxofón, instrumento que ha tenido su espacio destacado en algunas de las citas más importantes del festival. Redman se licenció summa cum laude en Leyes por Harvard y con 22 años se dedicó profesionalmente al jazz. Considerado uno de los mejores saxofonistas del jazz actual, su cálido y límpido fraseo atesora todo el peso de la tradición y una voluntad renovadora. Y aunque es habitual de lo círculos más modernistas con su Elastic Band, en esta ocasión se incorpora a la disciplina de un trío acústico comandado por el mexicano Antonio Sánchez desde la batería y con el bajista Reuben Rogers.