|
|
El juego de palabras resulta muy fácil pero no quiero que tenga un sentido peyotarivo. Guerro García quieren ocupar un puesto de honor en el rock de este país y eso no lo hacen únicamente los momentos de gloria del pasado ni la nostalgia de un sector del público.
Vende la imagen y ellos han optado por gafas de sol, unos trajes italianos con camisas rojas y corbatas negras excepto en su cantante donde se invierten los colores. Venden las buenas canciones y ellos tienen un single de presentación “El cielo en mi cabeza” que es simplemente demoledor. José Antonio, previa introducción del “Campanera” que popularizara Joselito, coge la armónica y firma uno de los temas que debería machacarnos desde las radiofórmulas por su calidad y comercialidad. Rock para todos los públicos y con la simple pretensión de pasarselo bien en ambas direcciones.
Realmente no han inventado nada, pero es que no es necesario mutar algo que uno hace bien. Estos señores vienen de Magic, TNT, 091, Malditos los celos y son músicos de rock convencidos de que hace falta animar el género en el país. En la Sala El Tren pasaba algo parecido, quizás muchos de los allí presentes iban a un concierto después del último que dieron los “cero” en Maracena. Es una opción respetable pero una postura cómoda y egoista ante la buena música que se viene haciendo en Granada desde el 97 hasta nuestros días.
Valoraciones personales a un lado, la parte baja del recinto estaba a reventar y el concierto, patrocinado por la marca de cerveza puntera de la ciudad comenzó una hora tarde sobre lo programado sin protestas por parte del respetable. Una vez que empezó todo, sorprendentemente parte de los asistentes conocían a la perfección sus cuatro canciones de debut que antes de ser publicadas por Coda Music se encontraban en una página de la banda en internet. Una opción directa para difundir la música en malos tiempos para la creatividad fuera de los rizos y las rubias deslumbrantes de faldas y cerebros menguantes.
Aplausos, sonido de menos a más en una banda que pese a sus pocos conciertos, creo que dos, suena compacta, como un tren en el momento que “Pitos” coge la armónica, como una balsa de aceite si llegan temas más edulcorados como “Oublier de temps”.
Guerrero García tiene muy buena pinta y veremos como acepta el mercado su primer larga duración. La sombra de 091 es alagarda, pero confiemos en que puedan escapar de ella.
JMRojas www.granadaenlared.com
Ver galería de fotos del concierto
Inicio |
Entrevista |
Concierto en la sala El Tren |
Ver galería de fotos
|
|
|