|
|
El mano a mano del arte pudo convertirse en la tarde del aburrimiento y el desastre por el atrevimiento de Castella y la apatía de Talavante. Dos toreros jóvenes no beneficiados por la mayoría del ganado. En el quinto Castella se jugó la vida con tres apéndices de premio y en el sexto Talavante derramó todo lo contenido en sus dos anteriores.
Sebastián Castella: Estocada (oreja), pinchazo y media (silencio) y estocada de ley(dos orejas y rabo). Alejandro Talavante: Estocada media, pinchazo y estocada (ovación), pinchazo y otro hondo (pitos tras aviso) y estocada media y descabello al cuarto intento. Castella salió a hombros por la Puerta Grande y Talavante fue despedido con una cariñosa ovación. En la lidia del quinto toro, acabado el tercio de banderillas, ovación para Pablo Delgado y Juan Manuel Molina, hombres de plata de la cuadrilla de Castella.
Sebastián Castella
A pesar de que los toros no ayudaron demasiado el maestro francés salió con tres orejas y un rabo de la Plaza de Granada. Salvo en su segundo, apático y con querencia a la carrera, Castella entendió sobradamente a sus enemigos. En el primero supo concretar, ofrecer un resumen de lo mejor de su repertorio que le valió una oreja. En el quinto simplemente estuvo de dulce. La expresión “jugarse la vida” debería reflejarse con un video de esta faena. Desarmado y entrando a matar como un suicida tuve que dejar la cámara de fotos en el suelo para romperme las manos aplaudiendo. Un toro puede mandarte al piso dos veces pero no puede quitarte tu orgullo. Castella vió la muerte de cerca pero la mando a paseo con dosis de arte.
Alejandro Talavante
En sus dos primeros astados no hubo ni comunicación ni transmisión. Los que saben destacan su entrega, pero en el tendido cinco, al lado de los críticos, había muchos espectadores que habían pagado su entrada y no veían recompensa. Volviendo al tema más repetido en todas las crónicas, quizás la culpa no fuese del torero, sino de los toros. Gatos por liebres. El extremeño se arrimaba pero no fue hasta su última salida a ruedo cuando se atrevió a juntar los pies y no moverlos del suelo. A romperse las muñecas con movimientos certeros propios de jugadores de balonmano buscando una rosca imposible. A hacer algo que resultó imposible pero que pasó cerca de la calle de la gloria.
Inicio |
Cartel de la Feria Taurina 2007 |
Entrevista con David Fandila, El Fandi |
Crónica del festejo del lunes |
Galería de fotos del festejo del lunes |
Crónica del festejo del martes |
Galería de fotos del festejo del martes(I) |
Galería de fotos del festejo del martes II) |
Crónica del festejo del miércoles |
Crónica del festejo del jueves |
Crónica del festejo del viernes |
Galería de fotos del festejo del viernes |
Crónica del festejo matinal del sábado |
Crónica del festejo del sábado |
Galería de fotos de los festejos del sábado |
|
|
|