Emilio nació en Madrid en junio de 1905. Fue en su ciudad natal donde estudió Filosofía y Letras. Ya con 21 años se convirtió en profesor auxiliar de cátedra y obtuvo una beca para ampliar sus estudios con unos manuscritos arábigo-españoles en 1927. Gracias a esto pudo trabajar en las ciudades de Egipto, Siria y Mesopotamia. Durante su estancia en Oriente Medio, tuvo relación con personajes ilustres como Ahmad Záki Pachá, que fue un aristócrata egipcio.
Ya en España, tuvo mucha influencia en la Generación del 27, sobre todo en la persona de Federico García Lorca, y frecuentó tertulias con intelectuales del círculo de Ortega y Gasset.
En 1931, la Real Academia de la Lengua propone la concesión del premio Fastenrath a Emilio García y cuatro años más tarde consigue la cátedra de Lengua Arábiga de la Universidad de Granada, cargó que asumió hasta 1970. Fue en este año en el que se le nombró Doctor honoris causa de esta Universidad.
Fundó en Granada la Escuela de Estudios Árabes, en 1932 y también su homóloga en Madrid. Más tarde publicó la prestigiosa revista Al Andalus. A esto se le une una intensa actividad literaria y de investigación, que supuso la publicación de una obra en la que descubre la existencia de las jarchas. Su bibliografía descubre un exquisito estilo ensayístico.
Desde 1958 hasta 1969 fue embajador de España en Beirut, Bagdad y Ankara, además de ministro de Afganistán. Tradujo a los grandes clásicos de la literatura árabe. Murió a la edad de 90 años.
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